El sector del tabaco da mucho empleo en España y contribuye generosamente a las arcas del Estado.
Sin embargo, la nueva directiva europea, que será aprobada en enero del próximo año, les ha puesto en la mira: prevé prohibir el uso de aromas como chocolate o fresa o mentolados o aditivos como el azúcar, agrandar hasta un sesenta por ciento las advertencias sanitarias de las cajetillas, y evitar en los envases ciertos términos como 'con bajo contenido de alquitrán", "naturales", "orgánicos", "sin aditivos" que pueden hacer pensar que unos son menos dañinos que otros.