Ante el avance de los bolcheviques, una diva escapa con el equipo de filmación de la película La esclava del amor, mientras escapan y filman descubre cosas desagradables del régimen que la idolatra. Con una canción y las expresiones de Elena Solovei se muestra su desconcierto.
Nikita Mijalkov estableció su reputación internacional con su segunda obra, Esclava del amor (1976).