Sahra forma parte de las decenas de jóvenes europeas que se han unido a los yihadistas en Siria. Los padres de esta francesa de 18 años no la han vuelto a ver desde el pasado 11 de marzo cuando cogió un avión de Marsella a Estambul.
Cuentan cómo su hija, sin escolarizar desde el año pasado, se fue radicalizando.