Esta escena macabra tuvo lugar en París a las 11h30 del miércoles a la altura del número 10 de la calle Nicolas-Appert. Dos encapuchados armados hasta los dientes rematan a un policía herido.
La misma sangre fría con la que acababan de asesinar a 11 personas, entre ellas 8 colaboradores de Charlie Hebdo, incluidos cinco de sus dibujantes estrella, además del escolta del director de la revista satírica, un invitado a la reunión de redacción y un empleado de mantenimiento.
Los dos asaltantes consiguieron huir pese al intercambio de disparos con varios gendarmes. Los agentes localizaron el coche en el que escaparon a las dos y media en la calle Meaux. Un carnet de identidad olvidado en el vehículo permitió identificarles. Se trataba de los hermanos Kouachi,
Chérif de 32 años, y Saïd, de 34, nacidos en París de padres argelinos. El primero era un yihadista condenado en 2008.
El plan vigipirate se elevó de inmediato a nivel de alerta atentado. Las fuerzas de seguridad multiplicaro