La historia del hombre ha sufrido grandes cambios debido a los descubrimientos en la Prehistoria. En la Edad del Bronce, el metal fue utilizado, no solo en forma de adornos personales o armas que denotaban la posición social de sus poseedores, sino también los instrumentos, elementos y herramientas que favorecieron otros avances tecnológicos y nuevos complejos culturales. El último gran periodo de la Prehistoria europea estuvo marcado por la utilización de un material más duro y resistente: el hierro, que trajo consigo nuevas culturas y nuevos asentamientos, siendo el preludio del final de la Prehistoria.