Hubo una vez, queridos mios, en España, un hombre que asumió todos los poderes del Estado, sin control; que abusó de su autoridad y trató a los demás con dureza. En su casa, también apuntaba a "dictador". Leía textos en voz alta y a velocidad moderada, con una voz de pito inadecuada. Y sobre todo inspiraba, sugería, influía... Tenemos un documento visual y sonoro que nos lo explica mejor: