Veinte años después del descubrimiento de que la hormona leptina regula el metabolismo, el apetito y el peso a través de las células cerebrales llamadas neuronas, científicos de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, han visto que la hormona también actúa en otros tipos de células para controlar el apetito. Publicados en 'Nature Neuroscience', los hallazgos podrían conducir al desarrollo de tratamientos para trastornos metabólicos como la obesidad y la diabetes. "Hasta ahora, la comunidad científica pensaba que la leptina actuaba exclusivamente en las neuronas para modular el comportamiento y el peso corporal", relata el autor principal, Tamas Horvath, profesor de Investigación Biomédica y presidente de Medicina Comparativa en la Escuela de Medicina de Yale, en New Haven, Conneticut, Estados Unidos. "Este trabajo está cambiando ese paradigma", agrega. La leptina, una hormona natural, es conocida por su efecto de bloquear el hambre en el hipotálamo, una región en el cerebro. La ingesta de alimentos se ve influenciada por las señales que viajan desde el cuerpo al cerebro y la leptina es una de las moléculas que señalan al cerebro que module la ingesta de alimentos.