Patricia de Lucas (Portillo) es una abogada con una larga y reconocida trayectoria en el mundo del derecho. Su exitosa vida se interrumpe cuando su hijo Víctor desaparece a la salida del colegio. El niño aparece horas más tarde, pero está herido, magullado y pálido después de haber logrado escapar de la gente que quería secuestrarlo.