El 25 de mayo de 1808 Asturias fue la primera región de España en organizar una Junta revolucionaria para enfrentarse al invasor francés.
Para llegar a eso, fue determinante la algarada del día 9 de mayo, que inició un proceso que desembocaría en las determinaciones tomadas unos días después, el 25 de mayo, en la Junta General del Principado, asaltada y transformada en Junta Suprema de Gobierno.