Las autoridades de la Generalitat catalanas no asistieron a la recepción del rey español en Barcelona. Además el monarca, quien estuvo en Barcelona para participar de un evento, fue recibido por la ciudadanía con un "cacerolazo", es decir, un "concierto" de cazuelas, golpeadas con artefactos para hacer ruido, en desaprobación a su visita. teleSUR