Lejos de reconocer y admitir la traición a los murcianos, que los votaron para que el PSOE no gobernase en la región, los dos principales líderes de la formación naranja continúan con su huida hacia delante después del “tamayazo” que se ha producido en sus filas y que ha tirado por tierra la moción de censura que habían pactado con el PSOE para, a pesar de contar con solo 6 diputados, coger la presidencia.