La Reina Isabel II estuvo al frente de Reino Unidos y 15 países de la Mancomunidad Británica por más de 70 años, convirtiéndose en la monarca más longeva en la historia de Inglaterra; sin embargo, tras la muerte de la Reina isabel, el trono debe tener un nuevo Rey.
Su hijo, el Príncipe Carlos, es el primero en la línea de sucesión británica.