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  • hace 3 años
Por su forma ovalada, el balón de rugby se comporta de manera muy particular. Fácil de sostener contra el cuerpo y lanzar a un compañero, sigue trayectorias específicas en varios momentos clave del juego. Videografía sobre la física detrás del balón de rugby

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Transcripción
00:00 Por su forma ovalada, el balón de rugby se comporta de una manera muy particular.
00:12 Fácil de sostener contra el cuerpo y lanzar a un compañero, sigue trayectorias específicas
00:18 en varios momentos clave del juego.
00:21 Cuando se lanza, el jugador hace que la pelota gire sobre sí misma, en lo que se llama un
00:26 pase giratorio.
00:27 La pelota continúa sobre su eje, siguiendo una trayectoria rectilínea y precisa.
00:33 En física, esto se conoce como la ley de conservación del momento angular.
00:37 Cuando la pelota es pateada, como en un penal, su trayectoria no es simétrica.
00:43 No describe una parábola, sino lo que se conoce como movimiento de tartaglia.
00:48 Este tiene dos fases.
00:50 En la primera, la pelota aprovecha la velocidad generada por la patada.
00:54 En la segunda, la velocidad se reduce dramáticamente y cae como una piedra.
00:59 En esta fase, los jugadores toman en cuenta el viento, que puede afectar la trayectoria
01:05 y velocidad del balón.
01:07 Al igual que cuando se lanza, al ser pateado, el balón aprovecha el efecto giroscópico
01:12 durante su trayectoria.
01:13 El traslado mejora y puede volar hasta un 15% más lejos.
01:18 También está el efecto Magnus, cuando el balón rota sobre su eje provocando torbellinos.
01:23 Por delante, el aire empuja la pelota, mientras por detrás, una suerte de depresión la frena,
01:29 generando la trayectoria curva en forma de banana que la ayuda a pasar entre los postes.
01:34 [AUDIO_EN_BLANCO]

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