Si las empresas se preocuparan del bienestar emocional de sus empleados, la esperanza de vida de la población podría prolongarse hasta casi 20 años.
Aquellas empresas que se interesan por sus empleados intentan mejorar tanto su bienestar emocional como su salud física.
Algunas de estas compañías destinan parte del presupuesto a ofrecer beneficios como gimnasios o instrumentos musicales a sus empleados.
Por ejemplo, empresas como Deloitte cuentan con un sistema de bienestar que proporciona máquinas de karaoke y abonos a clubes de golf para sus empleados.
Cuidar la salud mental de los trabajadores les convierte en empleados más productivos y comprometidos a largo plazo.
La esperanza de vida de los estadounidenses es de 76 años. La cifra está disminuyendo lentamente tras el COVID-19 y debido a factores como el consumo de drogas.
Sin embargo, si se mejora el bienestar mental y físico, la esperanza de vida podría aumentar a más de 90 años.