00:00Sí, bueno, no hablo por la semana con ellos, siempre es así, pero bueno, nada, estoy muy muy feliz.
00:08Nada, todavía no caigo en toda esta sensación, me parece una locura.
00:12¿Mateo?
00:13Lo mismo, la verdad que no me entra la felicidad en el cuerpo.
00:16Lo soñamos, lo trabajamos, lo transpiramos, dejamos todo para esto y bueno, realmente llegó el momento.
00:23Estoy totalmente aliviado, feliz, como dije hace un rato, feliz de que pasó, feliz de que terminó
00:28porque llevo muchos días sin dormir, muy estresado, fue un campeonato largo, acá las condiciones no son fáciles
00:35y bueno, en este deporte hasta que no termina, no termina y hay que hasta el final estar muy muy atento.
00:40¿Cómo fue el momento en que ustedes dos se dijeron mutuamente, ya está, terminó, somos plata, se acuerdan?
00:45Bueno, en la llegada, la verdad que veníamos peleando, el kiwi era el tercero,
00:50igualmente lo buscamos y asegurarnos el puesto era lo más importante y hasta que no llegás, hay que seguir.
00:57¿Qué se iban diciendo?
00:59Alentándonos, al principio arrancó complicada la regata, hay que decirlo, porque tuvimos que volver,
01:04no sabíamos si el inglés estaba descalificado o no.
01:07El primer gran grito y alivio fue cuando vimos que el inglés estaba descalificado, teníamos una medalla,
01:12eso siempre fue el sueño, la medalla y después quedaba luchar por la plata, obviamente que lo hicimos
01:18y por suerte se dio, pero ya la medalla era un alivio enorme y hubo un grito a bordo muy muy fuerte.
01:22¿Ah sí? ¿Lo hablaron entre ustedes? ¿Quién fue el que gritó?
01:24Yo, bueno, yo le avisé a Mateo que lo sacaron al inglés porque estaba pasado y ahí hubo un festejo de que nos habíamos asegurado una medalla
01:32y bueno, es como un momento de euforia que decís, bueno, hay que volver, porque puede ser de plata, o sea, hay que seguir.
01:39Nada, así es.