00:00El sismo de septiembre de 1985 en la Ciudad de México fue un parteaguas en el país,
00:05pues se estima que el desastre natural dejó más de 880 edificios colapsados y 2.800 inmuebles
00:12dañados, así como miles de pérdidas humanas, lo que detonó la investigación científica
00:16alrededor de estos fenómenos y la regulación en términos de construcción. Años después,
00:21en septiembre del 2017, la ciudad volvió a ser sacudida por un terremoto de magnitud 7.1,
00:27lo que volvió a remover la ingeniería mexicana. Si bien expertos afirman que la urbe ha mejorado
00:33su capacidad de respuesta a los terremotos, existen cambios en su estructura geomorfológica
00:37que representan un reto hacia el futuro. De acuerdo con Raúl Aguilar Becerril,
00:41miembro de la Sociedad Mexicana de la Ingeniería Geotécnica y de la Sociedad
00:46Mexicana de Ingeniería Sísmica, el efecto de la consolidación del suelo asociada a la
00:51extracción de agua de los mantos acuíferos del Valle de México ha modificado las propiedades
00:55de respuesta sísmica del mismo. Este fenómeno debe ser analizado para evaluar los mejores
01:00métodos de construcción. Las experiencias sísmicas en la Ciudad de México han detonado
01:05la creatividad de los ingenieros mexicanos para fortalecer la resistencia de la infraestructura,
01:09así como cambios en la regulación de construcción. A partir del 2017,
01:14el gobierno capitalino es el encargado de llevar a cabo una revisión a la normatividad cada seis años.