00:00Los trabajadores que realizan tareas manuales en el calor pueden desarrollar tolerancia mediante
00:11un proceso de aclimatación. Esta requiere un aumento gradual de la carga de trabajo diaria.
00:16El primer día de calor intenso, un trabajador debe realizar el 20% de sus tareas habituales.
00:21Luego se añade un 20% más cada día para que el cuerpo se adapte de forma segura a la carga
00:27de trabajo completa. Una vez aclimatado, el cuerpo puede mantener una frecuencia cardíaca
00:31más baja. Más sangre fluye desde los tejidos profundos hacia la piel. Los vasos sanguíneos
00:36de la piel se dilatan y liberan calor al exterior. El cuerpo puede así mantener una temperatura
00:42general más baja. También suda más, pero sin perder minerales como el sodio o el potasio
00:47que ayudan a la función muscular. Estas adaptaciones no son permanentes. Comienzan a disminuir dos
00:54semanas después de finalizar la exposición al calor. Por eso, el proceso de adaptación
00:59debe repetirse después de una ausencia prolongada del trabajador. Este procedimiento, junto con
01:04otras medidas prácticas, puede proteger a los trabajadores del calentamiento global.