00:00Bienvenidos al mundo de los peques. Hoy les contaré una historia muy, muy especial,
00:05llena de sorpresas, emociones y grandes enseñanzas. Es la historia de una liebre veloz,
00:11muy veloz, y una tortuga paciente y valiente. ¿Están listos para correr una carrera mágica?
00:18Pues agárrense fuerte porque nuestra historia comienza ya. Había una vez un bosque grandísimo,
00:24donde los árboles tocaban las nubes. Había ríos que cantaban canciones, flores que bailaban con el
00:30viento y mariposas de todos los colores. En este bosque vivían muchos animalitos felices. Osos,
00:37ciervos saltarines, ardillas, pajaritos de muchos colores y también una liebre y una tortuga muy
00:44especiales. La liebre era la más rápida del bosque. Nadie podía alcanzarla. Corría como el viento,
00:52saltaba más alto que los arbustos y siempre estaba presumiendo. Soy la más veloz. Nadie me gana ni me
00:59ganará jamás. No hay rival para mí. La tortuga, en cambio, caminaba muy despacito. Cada paso que
01:07daba parecía un esfuerzo gigante. Pero, eso sí, siempre sonreía. Era amable, tranquila y muy,
01:15muy paciente. Un día, mientras la liebre jugaba, vio pasar a la tortuga. «Ja, ja, ja, ja, miren quién
01:23viene», cerrió la liebre, la tortuga más lenta de todo el bosque. Entonces, con mucha calma, la tortuga
01:30levantó la cabeza, miró a la liebre y dijo, «Tal vez no sea rápida, pero sé que puedo llegar a la
01:37meta si no me rindo». «¿Qué te parece, liebre? ¿Quieres hacer una carrera conmigo?». La liebre dijo,
01:44«Ok». «Entonces, preparados». «Listos». «Ya». La liebre salió disparada como un relámpago. «Zas».
01:54Mientras la tortuga empezó despacito, un pasito, luego otro pasito, sin detenerse. La liebre, al ver
02:02que había avanzado muchísimo, miró hacia atrás y no vio a la tortuga ni de lejos. Entonces pensó,
02:09«Esta carrera es muy fácil. Mejor descansaré un ratito bajo este árbol». Y así, la liebre se
02:16recostó en la sombra fresca, cerró sus ojitos y se quedó profundamente dormida. Mientras tanto,
02:23la tortuga seguía caminando, paso a paso. Cruzó un riachuelo saltando sobre piedras, esquivó ramas
02:30caídas. La tortuga empezó a cansarse. «Uf, qué larga es esta carrera», pensaba. Pero también decía,
02:39«No me detendré. Un paso más, y otro más». Cuando la liebre despertó, vio que el sol estaba bajando.
02:48Se estiró, bostezó y luego, saltó de susto. «¿Dónde está la tortuga?». Gritó. Corrió lo más rápido que
02:57pudo. Pero al acercarse a la meta, vio a la tortuga, sonriendo, cruzando la línea de llegada.
03:04Todos los animales del bosque aplaudieron y gritaron de alegría. Así terminó la gran carrera en el bosque
03:11y la liebre arrepentida le pidió perdón a la tortuga. Y desde ese día, la liebre y la tortuga se
03:17hicieron grandes amigos. Corrieron muchas otras carreras, pero esta vez, juntas, animándose una a la
03:24otra. Y recuerden esta moraleja, amiguitos, no importa si vas rápido o lento, lo importante es
03:31seguir adelante con todo tu corazón. Hasta la próxima aventura. Y si quieres más historias
03:37como esta, suscríbete aquí a El Mundo de los Peques.