00:00Buenos días, tardes, noches. Si usted que está viendo este video me conoce personalmente y todavía no ha recibido de
00:07parte mía por lo menos una nota de voz de más de 10 minutos,
00:11lo más probable es que A. no hayamos conversado en bastante tiempo, o B. todavía no nos conozcamos tanto, como
00:20usted inicialmente podría creer.
00:22Durante los últimos días he estado tratando de resolver una paradoja dentro del esbozo de teoría de la comunicación en
00:29el que he estado trabajando.
00:31Se trata del hecho de que, aunque por lo general prefiero y priorizo la comunicación breve y concisa, siento cierta
00:39fascinación por las notas de voz de 10 minutos o más.
00:42Y mientras más pienso en ello, más me doy cuenta de que me gustan tanto las notas de voz, en
00:49especial las no tan breves, porque se prestan a la improvisación.
00:53Y al menos para mí, la improvisación puede ser aterradora.
00:57Mi forma habitual de encarar casi cualquier acto comunicativo es ser planificador y esquemático, siendo las dos excepciones principales mi
01:07labor como artista y las notas de voz.
01:10En resumidas cuentas, creo que me gusta tanto extenderme a la hora de enviar notas de voz por esos silencios
01:18de 10, 15, 20, 30 segundos,
01:22en los cuales tengo que pensar no sólo qué es lo que voy a decir después, no sólo tengo que
01:26encontrar la palabra o frase que estoy buscando para decir lo que quiero decir,
01:31sino también hacerle frente a una pregunta clave.
01:34¿Es preferible seguir grabando la nota de voz actual o cancelarla y empezar desde cero la grabación?
01:40En otras palabras, enviarle notas de voz de 10 minutos o más a personas a quienes tengo en alta estima,
01:46es para mí un ejercicio muy similar a realizar este tipo de videos.
01:50Me permite enfrentar uno de mis grandes miedos, que es verme en la necesidad de improvisar.
01:56Estimadísima audiencia, esto ha sido todo por hoy.
01:59Por su atención, muchas gracias.