00:00A veces me siento un poco frustrada cuando hablo con él, porque tengo un mal día y lo que me
00:05dice es
00:06no le des importancia, no pasa nada, y es como, pues sí que le doy importancia, porque tengo un mal
00:10día y lo que necesito es desahogarme.
00:13A veces lo único que nos hace falta es que alguien nos escuche, descargar el dolor, la frustración o la
00:18rabia que nos produce algo.
00:19Que nos escuchen, que nos digan que nos entiendan y que se solidaricen con nuestra situación, nada más.
00:24¿Por qué digo esto? Porque es más común de lo que parece encontrarte a gente que te quiere y que
00:28para tratar de animarte te dice
00:29¡Anímate! ¡No te preocupes! ¡No estés triste, mujer!
00:32Pues claro que no quiero estar triste, pero a lo mejor, solo a lo mejor, ese día lo que necesito
00:36es descargar,
00:37liberar esa emoción y que no me la invalides, que se me permita estar decaída o frustrada.
00:41Por supuesto que lo ideal es estar bien o buscar las herramientas para estarlo.
00:44No estoy refiriéndome a periodos largos de depresión o de salud mental.
00:48Hablo de puro enfado cotidiano porque las cosas no salen como queremos,
00:51por la frustración de intentar reiteradamente algo y que no cristalice,
00:55o porque tengamos una bronca con alguien.
00:57Un disgusto, un cabreo de toda la vida, vamos.
00:59En ese tipo de situaciones muchos lo que necesitamos es llegar a casa o a la terraza del bar con
01:02los amigos y contarlo.
01:04Nada más, contarlo y que nos escuchen.
01:06Parece una estupidez, pero muchas veces compartir las penas con las personas que quieres es la mejor terapia.
01:10No hay nada como verte a través de los ojos de tu pareja, de un amigo, de un familiar,
01:14para entender que probablemente aquello que te ocurre no sea nada de otro mundo
01:17y que la situación está más cerca de lo que creías.
01:19A veces la respuesta está simple y llanamente en la escucha activa de quien tenemos a nuestro lado.