Tras un “sueño” sobre una guardiana del bosque, Samuel, un chico de 25 años desmotivado de la vida adulta, recuerda la historia que vivió de pequeño: Un día encontró un pueblecito de gnomos en medio del bosque. Siempre iba a jugar allí para intentar ver algún ser, hasta que una de las veces que volvió lo encontró destrozado. Rescató unas pocas piezas que quedaban y su madre las guardó en un baúl en el sótano.