La reunión de titulares de Finanzas y bancos centrales del G20 arrancó este lunes en Asheville (Carolina del Norte, EE.UU.) con una apuesta clara por el crecimiento y la reducción de marcos regulatorios como fórmula para reducir los volúmenes de deuda soberana, entre ellas la de Estados Unidos, en un momento marcado además por la persistente incertidumbre en torno a la guerra contra Irán.