La crisis migratoria y humanitaria que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta ha trasladado la tensión a la península con una movilización social en todo el país. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha convocado concentraciones de apoyo a la ciudad autónoma en las puertas de todos los ayuntamientos españoles, coincidiendo con la conmemoración del Día de Ceuta. Esta iniciativa, que ha contado con el respaldo activo de partidos de la oposición, ha abierto una nueva brecha política y ha provocado incidentes frente al Congreso de los Diputados.Las convocatorias, programadas a las 20:00 horas frente a los consistorios de toda España, han tenido una gran repercusión, especialmente en Madrid, donde se ha confirmado la asistencia del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y del presidente de Vox, Santiago Abascal. La presidencia de la FEMP, ocupada por la popular María José García-Pelayo, ha defendido estas protestas, mientras que la dirección del PSOE las ha criticado con dureza al considerar que la decisión se tomó de forma unilateral y sin acuerdo.De hecho, el Gobierno de España considera que estas concentraciones tienen un carácter partidista. Por este motivo, diversos municipios gobernados por los socialistas en provincias como Valencia, Huelva, Córdoba y Cádiz han decidido organizar concentraciones solidarias alternativas e independientes de la convocatoria oficial de la federación municipalista. De esta forma, han reclamado que la respuesta institucional sirva para alejarse del "partidismo" ante la extrema gravedad de la situación de la ciudad autónoma.La indignación ciudadana ha tenido su reflejo directo en la propia Ceuta. Miles de personas han salido a la calle portando pancartas reivindicativas con mensajes contundentes como "Las promesas no bastan: hacen falta respuestas" para exigir soluciones reales a las administraciones.La crispación social también se ha hecho sentir con fuerza en la capital de España, concretamente en los alrededores del Congreso de los Diputados, donde cientos de manifestantes se han reunido para protestar por la situación en la que se encuentra la ciudad autónoma. Durante la retransmisión del evento, un periodista de Televisión Española (TVE) ha sido increpado por la multitud, que ha comenzado a gritarle la consigna “prensa española, manipuladora”. La Policía Nacional se ha visto obligada a intervenir para acompañar y escoltar al profesional de la información mientras intentaba alejarse de la zona de tensión, en medio de la incomprensión del propio redactor por la hostilidad recibida.
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