Shakira enfrenta una demanda de 100 millones de dólares en la corte de Miami presentada el 30 de marzo de este año por un hombre octogenario residente en California, que la acusa de presunto fraude, incumplimiento de contrato y explotación de persona mayor, asegurando que le dio a la cantante aproximadamente 140 mil dólares para cubrir gastos de hoteles imprevistos médicos de su familia, 3.500 dólares para gastos de emergencia durante un supuesto viaje de la cantante a Cuba y además dice que la cantante le firmó un contrato para publicar juntos un libro de sus memorias y realizar 100 conciertos en una gira internacional.
La demanda sí existe, pero el contexto es clave: el señor de 80 años fue estafado por un falso Shakira en redes sociales, no por la cantante real. Por eso ella no cometió fraude: sus abogados ya pidieron archivar el caso por suplantación de identidad porque ella nunca tuvo contacto con él. Los $100 millones son lo que el señor pide en la demanda, pero no significa que Shakira tenga que pagarlos, sino que es una demanda infundada por culpa de un tercero. Ella está asombrada y pidió que se analicen los daños a su reputación.