El entrenamiento de la selección española de fútbol tuvo momentos de tensión. Cientos de aficionados esperaron horas a que la Ciudad del Fútbol de Las Rozas abriera sus puertas... y cuando se abrieron llegó el caos. Empujones, codazos, patadas y empujones entre unos aficionados que querían ser los primeros en coger asiento en las gradas. La Guardia Civil tuvo que intervenir para que la cosa no pasara a mayores.