El Congreso de los Diputados asestó este viernes un duro golpe al Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez al tumbar los dos decretos sobre vivienda aprobados el pasado martes por el Gobierno de izquierda. La primera de las iniciativas legislativas decayó tras registrarse 178 votos en contra frente a 172 votos a favor. Minutos después, el segundo decreto, que ya partía con menos opciones de salir adelante en la Cámara, fue rechazado de manera definitiva al obtener 184 votos en contra y 166 apoyos a favor.Miles de manifestantes siguieron la sesión plenaria desde las inmediaciones del Congreso tras desplazarse desde la céntrica Puerta del Sol, donde permanece instalada desde hace más de una semana una acampada para exigir soluciones urgentes ante la crisis de la vivienda. Al conocer el resultado negativo de la votación, la multitud agolpada alrededor del edificio parlamentario reaccionó lanzando el grito de "¡Vergüenza, vergüenza!" mientras se realizaban llamamientos a la "huelga general". Durante la concentración se vivieron momentos de tensión cuando los manifestantes expulsaron a un polémico creador de contenido que realizaba entrevistas entre los congregados al grito de "Fuera fascistas de nuestros barrios". Esta escena alertó a la Policía Nacional que blindaba el Congreso, cuyos agentes formaron rápidamente una hilera de cerca de 30 efectivos.Al iniciar el Pleno extraordinario, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, advirtió a los grupos parlamentarios sobre la repercusión de la votación señalando que "Este de hoy no es un pleno más. Miles de personas están pendientes de la votación de esta Cámara". Las posibilidades de convalidar las medidas se habían complicado gravemente después de que los independentistas catalanes de Junts anunciaran el jueves por la noche que votarían en contra, sumando sus escaños a la oposición de la derecha y la extrema derecha. En una Cámara muy fragmentada y en la que el Gobierno no dispone de mayoría, no sirvió la intervención de última hora de Pedro Sánchez. El presidente solicitó la palabra minutos antes de la votación para instar a los diputados a ser "valientes". Durante su discurso, el jefe del Ejecutivo manifestó: "Les pido que estén a la altura de lo que la ciudadanía nos está pidiendo".El paquete de decretos fue aprobado por el Gobierno en plena ola de indignación desatada tras el desahucio de Maricarmen Abascal, la vecina madrileña de 87 años obligada a abandonar el piso donde residía desde hacía siete décadas. El texto normativo contemplaba la renovación automática de los contratos de alquiler al vencer y medidas para frenar los desalojos de inquilinos vulnerables, dirigiéndose además contra los denominados "fondos buitre". Entre la ciudadanía congregada en las protestas, Miél Díaz, un docente de 23 años que acudió desde Sol, declaró que "Esto no puede seguir así", añadiendo que "La mayoría de la gente de este país o tiene un problema con la vivienda o conoce a alguien que lo tiene". Por su parte, Teresa Morollón, de 46 años, afirmó sentirse "defraudada" y declaró: "Entendemos que la aritmética en el Congreso está complicadísima, pero hay que hacer unas políticas valientes e inclusivas para toda la gente".