00:00Alina Koshik y Maxim Katz, dos periodistas opositores que viven en el exilio y que huyeron respectivamente de Bielorrusia y
00:06Rusia,
00:07continúan con su trabajo, aunque lejos de casa.
00:09El régimen de Lukashenko ha tildado a Koshik de terrorista y extremista,
00:13mientras que Moscú califica a Katz de agente extranjero y lo condenó en ausencia a ocho años de cárcel.
00:31Koshik es la redactora jefe de Belstad TV, un canal con sede en Polonia cuyo objetivo es emitir noticias independientes
00:36a la vecina Bielorrusia.
00:38A pesar de la distancia, Koshik afirma que intenta mantenerse en contacto con Bielorrusia tanto como le es posible,
00:43consultando fuentes oficiales, la página web de las autoridades, pero también canales de Telegram y TikTok.
00:48Sin embargo, no puede entrevistar a bielorrusos por teléfono, ya que Minsk ha calificado a Belstad de organización terrorista en
00:542021,
00:54lo que supone que tanto periodistas como espectadores se emprendan a penas de hasta siete años de cárcel por realizar
01:00o consumir información.
01:02Esta destaca que las redes por satélite son fundamentales para emitir en Bielorrusia a fin de eludir la censura e
01:07impedir que las autoridades rastreen a los espectadores.
01:10Por otra parte, aunque las autoridades rusas han bloqueado el acceso a YouTube, se sigue pudiendo acceder a la plataforma
01:15mediante una VPN.
01:17Katz cree que esta es la mejor forma de llegar a los espectadores rusos y afirma que adaptar el lenguaje
01:21es clave.
01:46Los periodistas destacan que la mejor forma de desmontar la propaganda de Minsk y Moscú es informar al público basándose
01:52en los hechos.
01:53Ambos esperan volver algún día a sus países de origen.
Comentarios