La bandera de España ha vuelto a descender del cielo de Madrid. Dos paracaidistas del Ejército del Aire y del Espacio han protagonizado uno de los momentos más esperados del desfile del 12 de octubre, con un salto de precisión frente a la tribuna real, en la plaza de Neptuno.El sargento primero Pablo García Matanza ha actuado como saltador guía. A su lado, el cabo primero José Antonio Lago Rubio ha asumido la responsabilidad de portar la enseña nacional durante el descenso. Ambos pertenecen a la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA).La experiencia de los dos militares es considerable. García Matanza acumula más de 4.000 saltos, mientras que Lago supera los 12.500 y es campeón de España de paracaidismo en la modalidad de precisión y aterrizaje.La bandera que ha desplegado Lago tiene unas dimensiones de 24 metros cuadrados y pesa 15 kilos. Su aterrizaje ante las autoridades y el público congregado en el centro de la capital ha precedido al izado solemne de la enseña nacional y al homenaje a los que dieron su vida por España.Una maniobra que exige preparación, coordinación y precisión, y que cada año marca uno de los instantes más reconocibles de la Fiesta Nacional.