El dúo mexicano de hermanos Jesse y Joy cerró su presentación en el Auditorio Nacional con un emotivo abrazo que conmovió a los asistentes. Los hermanos protagonizaron un momento lleno de cariño sobre el escenario, desatando la emoción de sus seguidores, quienes fueron testigos de un final especial durante una noche marcada por la música y los sentimientos.