Donald Trump habría otorgado a su secretario de Estado, Marco Rubio, un rol clave como “gobernador de facto” de Venezuela, con la misión de supervisar el manejo de los fondos provenientes del petróleo venezolano y su correcta distribución para la reconstrucción del país. Según el diario español ABC, este encargo se habría establecido mediante un decreto ejecutivo firmado en secreto en enero, que coloca los recursos bajo control directo de Rubio para evitar que caigan en manos del chavismo y destinarlos a una transición política y una reconstrucción económica supervisadas.