00:02El trabajo no parecía complicado.
00:05Vigilar un depósito vehicular al poniente de Mexicali,
00:08y dar que nadie entrara sin autorización,
00:11y evitar que los automóviles asegurados por las autoridades terminaran desmantelados.
00:16Sin embargo, los turnos nocturnos duraban 12 horas,
00:20y el terreno era demasiado grande para una sola persona.
00:24Durante sus primeros días, el nuevo empleado no tuvo mayores problemas.
00:29Caminaba entre los vehículos, revisaba el cerco, y regresaba a su puesto.
00:34Hasta que una noche, escuchó un grito desde el fondo del terreno.
00:39—¿Quién anda ahí? —gritó mientras avanzaba.
00:43El guardia recorrió con la linterna los automóviles,
00:46revisó los espacios entre ellos, y se acercó a la malla, pero no encontró a nadie.
00:52Creyó que se trataba de un intruso,
00:54aunque los gritos volvieron a escucharse durante los siguientes turnos.
00:58Con el paso de los días, los gritos se transformaron en llantos, quejidos y ramentos.
01:07A lo lejos, distinguió una camioneta siniestrada,
01:10con la carrocería deformada y varias partes faltantes.
01:14Sintió que los sonidos venían de ahí, pero no se acercó.
01:18La noche siguiente se prometió que, si volvía a escuchar aquellos gritos, no descansaría hasta encontrar su origen.
01:26No tuvo que esperar demasiado.
01:28El grito lo sorprendió durante una ronda.
01:31Esta vez, no hubo dudas.
01:33El sonido venía de la camioneta siniestrada.
01:36El guardia levantó la linterna y comenzó a caminar hacia él.
01:39A medida que se acercaba, los lamentos se hicieron más intensos,
01:44como si distintas personas intentaran pedir ayuda al mismo tiempo.
01:48Entonces vio el fuego.
01:50Las llamas parecían salir del interior de la camioneta y extenderse por la cabina.
01:56El guardia corrió por un extintor y regresó al lugar,
01:59convencido de que el incendio podía propagarse por el depósito.
02:04Mientras descargaba el contenido del extintor sobre la cabina,
02:07los gritos parecieron elevarse por encima del ruido del mecanismo.
02:12Siguió rociando hasta que las llamas desaparecieron.
02:15Después, llegó el silencio.
02:18El guardia se acercó con cautela y alumbró el interior de la camioneta.
02:23No había nadie.
02:24Ni una persona escondida entre los asientos,
02:27ni un cuerpo,
02:28ni siquiera una sombra que pudiera explicar los gritos.
02:32Tampoco entendía cómo había aparecido el fuego,
02:34ni de dónde provenían aquellas voces.
02:41A la mañana siguiente,
02:42cuando llegó el trabajador que debía relevarlo,
02:45el nuevo guardia apenas podía ocultar el cansancio.
02:48Antes de retirarse, le hizo una pregunta.
02:51¿A ti nunca te ha tocado escuchar gritos aquí en la noche?
02:55El guardia veterano lo miró durante unos segundos.
02:59Anoche también,
02:59el veterano guardó silencio.
03:02Eso se escucha desde hace tiempo.
03:05Dijo finalmente,
03:06hay noches en que se oyen los gritos
03:08y otras en que no pasa nada.
03:10Depende de la noche.
03:12El guardia veterano le contó que la camioneta
03:15llevaba varios meses asegurada en el corralón.
03:18Había llegado después de un accidente carretero
03:20ocurrido durante la madrugada.
03:23Según la historia que circulaba entre los trabajadores,
03:25en el vehículo viajaba una familia y ninguno de sus integrantes había sobrevivido.
03:30Desde entonces,
03:32algunos trabajadores hablaban de gritos y lamentos
03:35que se escuchaban durante la noche,
03:37aunque nunca lograban encontrar a nadie.
03:40Quienes conocen la leyenda dicen que,
03:43algunas madrugadas,
03:44cuando el terreno queda en silencio
03:46y las luces apenas alcanzan a iluminar las filas de vehículos,
03:50vuelven a escucharse los lamentos.
03:52Y que si alguien se atreve a seguirlos,
03:54tarde o temprano termina frente a la misma camioneta.