Heidi Klum volvió a demostrar por qué es la reina de Halloween. La modelo dejó a todos sorprendidos durante la celebración de su 25.ª fiesta anual en Nueva York al transformarse en una gigantesca mano amputada y ensangrentada. El disfraz era una réplica de su propia mano izquierda, con uñas rojas, anillos y una aterradora herida en la muñeca. Tras meses de preparación y entre cinco y seis horas para completar la transformación, Klum presentó uno de sus disfraces más impactantes hasta ahora.