Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 3 minutos
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, protagonizó este lunes una llamativa declaración durante un discurso en Barcelona, donde incluyó a la Argentina en una enumeración junto a Estados Unidos, Rusia e Israel, al advertir sobre la supuesta influencia de dirigentes extranjeros en la política europea. La referencia a Buenos Aires, dirigida indirectamente contra el presidente Javier Milei, terminó situando al país sudamericano entre los actores internacionales que el propio mandatario español considera relevantes para el futuro político del continente.

La declaración tuvo lugar durante el foro internacional World in Progress, celebrado en Barcelona, donde el dirigente socialista cuestionó el crecimiento de los movimientos de derecha en Europa y advirtió sobre sus vínculos internacionales. En ese contexto, Sánchez aseguró que existen fuerzas políticas sometidas a intereses extranjeros y defendió la necesidad de impedir que estas organizaciones condicionen las decisiones de los gobiernos europeos.

"España se gobierna desde España, no desde Washington, no desde Tel Aviv, por supuesto no desde Moscú o Buenos Aires", afirmó el mandatario español. Con esta frase, Sánchez colocó a la capital argentina en la misma enumeración que los principales centros de poder de Estados Unidos, Israel y Rusia, países que ocupan lugares destacados en el escenario geopolítico internacional.

La comparación resultó particularmente significativa por el contexto en el que fue pronunciada. Aunque Sánchez buscaba cuestionar la influencia política de dirigentes como Milei, su propia declaración terminó atribuyendo a Buenos Aires un lugar dentro del conjunto de ciudades desde las cuales, según su interpretación, se intenta influir sobre el rumbo de Europa. La inclusión de la Argentina en ese grupo representa una asociación discursiva llamativa, especialmente por la diferencia de peso económico y militar entre los países mencionados.

Durante su intervención, el dirigente socialista sostuvo que existen "líneas que evidentemente no se pueden cruzar" y criticó los acuerdos de los partidos conservadores con movimientos que calificó como ultraderechistas. Según Sánchez, estas fuerzas actúan de la mano de "dirigentes y oligarcas extranjeros", a quienes acusó de financiar y orientar sus estrategias políticas. El presidente español también defendió una mayor integración europea como respuesta a esas supuestas amenazas.

Las declaraciones se produjeron, además, en la antesala de la XXX Cumbre Iberoamericana, prevista para el 4 y 5 de noviembre en Madrid, donde coincidirán Sánchez y Milei. Ambos mandatarios mantienen profundas diferencias políticas e ideológicas, que han quedado expuestas en anteriores declaraciones públicas y encuentros internacionales.

Aunque Sánchez no afirmó que la Argentina sea una potencia mundial equiparable a Estados Unidos o Rusia, su elección de palabras dejó una particular paradoja: al intentar advertir sobre la influencia internacional de Milei

Categoría

🗞
Noticias
Transcripción
00:00Pero hay algo que comparto con ellos y es saber que hay líneas que evidentemente no se pueden cruzar.
00:06Entre otras razones porque implica hacerlo de la mano de fuerzas sometidas a dirigentes y a oligarcas extranjeros,
00:14que son los que financian y marcan el rumbo a seguir a este movimiento ultraderechista que campa a lo largo
00:21y ancho del mundo.
00:23Y aquí no debería de haber dudas, porque España se gobierna desde España, no desde Washington, no desde Tel Aviv,
00:30por supuesto no desde Moscú o Buenos Aires.
00:34Y ese es el camino que necesita Europa.
00:36¡Gracias!

Recomendada