00:00Entre don Rafael y yo existe la complicidad más grande que jamás he conocido.
00:05Pero no, amor.
00:06Usted y yo hablamos de que mi hija y usted...
00:09Don Hernando, que no me voy a casar con su hija jamás.
00:11Ni le voy a pedir la mano, ni voy a hablar con el sacerdote,
00:14ni mucho menos pronunciaré votos de unión con ella alguno.
00:16Desde luego, si quisiera vender un reloj tan caro,
00:19no cometería el error de hacerlo de una.
00:21Ya, ¿y cómo lo haría?
00:22Por piezas.
00:23¿Acaso no ha visto las miradas de odio que me dispensan Alejo y Luisa?
00:26Yo creo que no son miradas de odio.
00:28Me odian.
00:29Probio.
00:30Y yo estoy sufriendo lo indecible por su culpa.
00:32Deberíamos poder disponer de nuestro dinero.
00:34Y eso es lo que tienes que hacer, Victoria.
00:36Escúchame, Victoria.
00:37Coger ese dinero y hacer tu propio comercio.
00:42No permitas que vean que te afecta.
00:45Tú siempre, con la cara bien alta,
00:48demostrando quién eres.
00:50Una de Guzmán.
00:51No lo olvides.
00:53Nunca.
00:53Si he de marchar, me gustaría decirle que ha sido un enorme placer conocerle.
00:57No creo que pueda olvidarlo.
01:00Quizás haya una manera para que no tengamos que olvidarnos el uno del otro.
01:03Y para que tú y María podáis seguir en palacio.
01:06No.
01:07No.
01:07No.
01:08No.
01:09No.
01:09No.