Un pastor evangélico abrió un asilo en el desierto para quienes quedaron trastornados por la guerra de los cárteles de la droga en México. El religioso mexicano José Galván fundó una clínica para acoger a enfermos mentales de Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos. Además de cuidar de ellos, Galván pinta el sufrimiento del que es testigo. Un informe especial de AFPTV.