El fabricante nipón de lectores de CDs y DVDs, entre otros productos electrónicos, ha echado el tijeretazo tras prever sus primeras pérdidas anuales en siete años, cerca de 224 millones de euros. Como consecuencia, se cerrarán cuatro fábricas, y más de 9000 trabajadores, en todo el mundo, serán perderán su empleo. http://es.euronews.net/