A pesar de que las fuerzas del Gobierno castigan cada vez con más dureza las ansias de libertad de los opositores, el pueblo sigue llenando las calles. En Douma, a las afueras de Damasco, y después del rezo del viernes decenas de miles de ciudadanos han salido a manifestarse y se han encontrado con lo de siempre. Francotiradores, gases lacrimógenos y artillería pesada. ... http://es.euronews.net/