África no necesita que tus manos se vayan a tu cabeza escandalizadas, desde el sillón de tu casa cuando ves que la sequía avanza, y que las enfermedades y la hambruna producidas por la sequía diezman y hacen sufrir a la población. África necesita que tus manos apoyen a otras manos que trabajan a pie de campo contruyendo pozos, potabilizadoras, canalizaciones, sistemas de regadío optimizados...