Es la primera máquina dispensadora que vende marihuana y está situada en Vancouver, Canadá. Está concretamente en un centro que promueve su consumo para combatir los dolores crónicos. Ofrece diferente tipos de hierba, envasada en distintas cantidades.
No obstante, al tener fines medicinales, para poder utilizarla es necesario contar con una tarjeta especial, entregada únicamente tras pasar una revisión médica.
La marihuana no está totalmente legalizada en Canadá, pero varios tribunales han autorizado su venta si su uso está prescrito por un médico.