Los pobladores de Quebrada verde, región cercana a la capital, Lima, gestionan 120 hectáreas de lomas con el objetivo de que los peruanos tomen conciencia de la importancia de proteger el medio ambiente. A esa zona del país andino llegan en promedio 15 mil visitantes por año. Este fragil ecosistema vive en constante amenaza por la cementera afincada en sus laderas, así como por los asentamientos irregulares de quienes buscan un sitio para vivir. teleSUR