Según el analista Ignacio Vidaurrázaga, el atentado con bomba de este martes en el metro de Santiago marca una encrucijada para el país: la aplicación de nuevas leyes que inhiban las movilizaciones sociales en aras de mantener el orden público, y por otro lado que los chilenos se sobrepongan al miedo que en su discurso la derecha pretende permea en el territorio. "Creo que desde el punto de vista de lo mundo de los derechos humanos, de la ciudadanía chilena, no debe dejarse inhibir, no debe dejarse amedrentar por lo que está sucediendo a raíz del bombazo de ayer". teleSUR