La nueva libertad del franco suizo decidida por el banco central del país sigue sacudiendo al mercado y a las familias de Europa del Este y Central que suscribieron sus hipotecas en esta moneda. El cambio con el euro se ha estabilizado en torno a la paridad, después de que el jueves el franco suizo llegara a apreciarse un treinta por ciento. Este viernes, la apreciación era del veinte. Los grandes perdedores son las empresas exportadoras helvéticas y los grandes ganadores los asalariados cuyos sueldos se han revalorizado.
“Para mí es una noticia excelente, para las vacaciones, para las compras”, se felicita este portugués residente en Ginebra. “Yo voy muy a menudo de compras a Francia. Es mucho más barato que en Suiza. ¡Y, ahora, todavía será más barato! ¡Hay que aprovechar la oportunidad!”.
En cambio, a pie de calle los grandes damnificados son los ciudadanos de algunos países europeos que contrataron hipotecas en francos suizos porque los intereses eran más bajos aunque variables