Tras una travesía llena de aventuras especialmente complicada a la vuelta, la fragata L’Hermione ha regresado a casa.
A la salida de San Pedro y Miquelón, última parada antes de Brest, se anunció incluso un huracán. En última instancia se quedó en un fuerte vendaval al que tuvieron que hacer frente en cubierta.
La réplica de la fragata del general Lafayette se tuvo que enfrentar a olas de siete metros y alcanzó velocidades de 13,3 nudos, algo más de 24 kilómetros por hora. Toda una proeza para una nave de 1.200 toneladas de peso.
Al final, el barco y la tripulación resistieron. Dos días antes de la llegada, el comandante recordaba la que fue la noche más memorable, la del seis de agosto.
“Fue sencillamente increíble”, nos dice Yann Cariou. “El barco fue durante varias horas a 12 nudos, por momentos a 13. Esa noche el barco nos demostró de lo que era capaz como nunca lo había hecho hasta entonces”.
L’Hermione salió de la isla de Aix el pasado 18 de abril. Tras hacer su primer