00:00La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, dio a conocer
00:04un dato que no sólo es socialmente alentador, sino económicamente relevante. Entre 2018
00:09y 2024, 13.4 millones de personas dejaron de vivir en la pobreza. Esto equivale a una
00:16caída del 41.9 al 29.6% de la población en esa condición, una reducción histórica.
00:23Más allá del alto valor moral que este avance entraña, su impacto en la economía y el ambiente
00:27de negocios es directo. Reducir la pobreza significa ampliar la base de consumidores, dinamizar
00:33los mercados internos y generar mayor certidumbre para la inversión. Cuando más familias tienen
00:38ingresos suficientes, aumenta la demanda de bienes y servicios, lo que impulsa tanto a pequeñas
00:43empresas como a grandes industrias. El factor más potente ha sido el aumento del ingreso
00:47laboral. Entre 2018 y 2024, el salario mínimo creció 116% en términos reales. Según la
00:54Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, con ASAMI, 6.6 millones de personas salieron
00:59de la pobreza gracias a este incremento. A la par, el salario promedio de los trabajadores
01:04asegurados ante el IMSS subió 23.4% real y la población ocupada aumentó 13.8%. En estados
01:12históricamente rezagados, como Tabasco con 26.9%, Chiapas 18.3% y Guerrero 18.6%, el empleo
01:21creció aún más, lo que implica una desconcentración regional del desarrollo. Estas cifras se traducen
01:27en un círculo virtuoso. Mayores ingresos fortalecen la recaudación fiscal, sostienen los sistemas
01:32de seguridad social y elevan la rentabilidad de la inversión privada. Además, al disminuir la
01:38desigualdad y ampliar oportunidades, se crea un ambiente propicio a reducir la conflictividad
01:42social, lo que a su vez mejora el clima general de negocios. Para que el crecimiento económico sea
01:48sostenido y no sólo una expansión de corto aliento, como tantas veces hemos visto en
01:53México, es fundamental que se traduzca en bienestar ágilmente, tal y como los números
01:58del Inegi demuestran que ha ocurrido en estos años. Invertir en salarios, empleo y reducción
02:03de la pobreza no es un gasto, sino la plataforma para un mercado interno vigoroso, competitivo
02:08y atractivo para el capital que puede hacerlo crecer aún más. En suma, reducir la pobreza
02:13es además de primordialmente justo, un buen negocio.