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Sinopsis
Para sellar una alianza entre Portugal y Castilla, se promueve el matrimonio entre el infante Pedro, futuro Pedro I de Portugal, (hijo y heredero del rey de Portugal Alfonso IV), y Constanza de Villena, ex reina consorte de Castilla. En su traslado a Portugal, Constanza lleva de dama de compañía a Inés de Castro, perteneciente a una poderosa familia gallega emparentada con los primeros reyes de Castilla.
Dirigida conjuntamente por el realizador portugués José Leitão de Barros y el español Manuel Augusto García Viñolas, la obra adapta a la gran pantalla uno de los mitos románticos y trágicos más célebres de la historia de la península ibérica: los amores prohibidos entre la noble gallega Inés de Castro y el infante Pedro de Portugal.
Argumento: Narra el matrimonio político entre el infante Pedro (futuro Pedro I de Portugal) y la princesa castellana Constanza Manuel de Villena. El conflicto estalla cuando Pedro se enamora perdidamente de la dama de compañía de su esposa, Inés de Castro, desencadenando intrigas cortesanas, conspiraciones de estado y un desenlace fatal ordenado por el rey Alfonso IV.
Contó con un elenco ibérico de primer nivel, destacando a Antonio Vilar en el papel del infante Pedro, Alicia Palacios encarnando a Inés de Castro y a una joven María Dolores Pradera interpretando a la princesa Constanza.
La historia real de Inés de Castro es un trágico romance del siglo XIV que fusiona la geopolítica medieval con una de las leyendas macabras más célebres de Europa. Aunque los hechos documentados son estremecedores por sí mismos, la literatura romántica posterior añadió el perturbador mito de la "reina cadáver".
La gallega Inés de Castro llegó a Portugal en 1340 como dama de compañía de Constanza Manuel, prometida del infante Pedro. Sin embargo, Pedro se enamoró de Inés, iniciando un idilio que persistió tras la muerte de Constanza en 1345, de la cual nacieron cuatro hijos. El rey Alfonso IV y la corte portuguesa vieron con gran alarma este romance por la peligrosa influencia de la familia Castro en los asuntos del reino. En enero de 1355, aprovechando una ausencia de su hijo, el rey autorizó el asesinato de Inés, quien fue ejecutada en Coímbra. Al subir al trono en 1357 como Pedro I, el nuevo monarca consumó una sangrienta venganza arrancando el corazón a los asesinos de su amada. Para honrar su memoria, Pedro declaró que se habían casado en secreto, la proclamó reina póstuma y ordenó construir dos espectaculares sepulcros enfrentados en el Monasterio de Alcobaça, asegurando que ambos se mirarían de frente al resucitar en el Juicio Final.
Para sellar una alianza entre Portugal y Castilla, se promueve el matrimonio entre el infante Pedro, futuro Pedro I de Portugal, (hijo y heredero del rey de Portugal Alfonso IV), y Constanza de Villena, ex reina consorte de Castilla. En su traslado a Portugal, Constanza lleva de dama de compañía a Inés de Castro, perteneciente a una poderosa familia gallega emparentada con los primeros reyes de Castilla.
Dirigida conjuntamente por el realizador portugués José Leitão de Barros y el español Manuel Augusto García Viñolas, la obra adapta a la gran pantalla uno de los mitos románticos y trágicos más célebres de la historia de la península ibérica: los amores prohibidos entre la noble gallega Inés de Castro y el infante Pedro de Portugal.
Argumento: Narra el matrimonio político entre el infante Pedro (futuro Pedro I de Portugal) y la princesa castellana Constanza Manuel de Villena. El conflicto estalla cuando Pedro se enamora perdidamente de la dama de compañía de su esposa, Inés de Castro, desencadenando intrigas cortesanas, conspiraciones de estado y un desenlace fatal ordenado por el rey Alfonso IV.
Contó con un elenco ibérico de primer nivel, destacando a Antonio Vilar en el papel del infante Pedro, Alicia Palacios encarnando a Inés de Castro y a una joven María Dolores Pradera interpretando a la princesa Constanza.
La historia real de Inés de Castro es un trágico romance del siglo XIV que fusiona la geopolítica medieval con una de las leyendas macabras más célebres de Europa. Aunque los hechos documentados son estremecedores por sí mismos, la literatura romántica posterior añadió el perturbador mito de la "reina cadáver".
La gallega Inés de Castro llegó a Portugal en 1340 como dama de compañía de Constanza Manuel, prometida del infante Pedro. Sin embargo, Pedro se enamoró de Inés, iniciando un idilio que persistió tras la muerte de Constanza en 1345, de la cual nacieron cuatro hijos. El rey Alfonso IV y la corte portuguesa vieron con gran alarma este romance por la peligrosa influencia de la familia Castro en los asuntos del reino. En enero de 1355, aprovechando una ausencia de su hijo, el rey autorizó el asesinato de Inés, quien fue ejecutada en Coímbra. Al subir al trono en 1357 como Pedro I, el nuevo monarca consumó una sangrienta venganza arrancando el corazón a los asesinos de su amada. Para honrar su memoria, Pedro declaró que se habían casado en secreto, la proclamó reina póstuma y ordenó construir dos espectaculares sepulcros enfrentados en el Monasterio de Alcobaça, asegurando que ambos se mirarían de frente al resucitar en el Juicio Final.
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AprendizajeTranscripción
00:00:28¡Gracias!
00:00:56¡Gracias!
00:01:00¡Gracias!
00:01:42¡Gracias!
00:02:00Pero, si un día llegas a Portugal y tus pasos te llevan ante la iglesia de Alcobasa,
00:02:07entra en este viejo templo de los monjes del Cister, bajo las altas bóvedas de la nave
00:02:14mayor, hallarás dos sepulcros que guardan desde hace seiscientos años los cuerpos de
00:02:21una dama española, Inés de Castro, y del rey Pedro I de Portugal.
00:02:28El rey mandó grabar en su sepulcro la historia de su amor a Inés, una historia trágica
00:02:35y sublime que llena de pasión la Edad Media y que vamos a resucitar.
00:02:40Las piedras de Alcobasa te piden una oración por el alma de Inés de Castro y del rey Pedro
00:02:47I de Portugal.
00:02:50Corría por las tierras de Castilla el año 1336 de Nuestro Señor.
00:02:57Y como infante de Castilla doy mi hija Constanza Manuel en matrimonio al infante don Pedro,
00:03:05hijo del rey Alfonso de Portugal, con las tierras y señoríos de Villena, de Buitrago y de
00:03:11Montiel, y doscientas libras de plata y cincuenta corceles de Andalucía.
00:03:16Y así lo quiero y signo de mi mano y sello en el castillo de Peñafiel a veintisiete días
00:03:23del mes de marzo del año de 1336 de Nuestro Señor.
00:03:42Dios bendiga esta unión que pone fin a la guerra de nuestros pueblos.
00:03:47Mi hija Constanza lleva a Portugal los mejores deseos de Castilla.
00:03:51Así la recibimos, señor, como prenda de paz que nos dais.
00:03:55Nuestro pueblo sabrá honrar cumplidamente a vuestra hija.
00:03:59En ella he puesto mis esperanzas mejores.
00:04:02Al honor vuestro confío su ventura.
00:04:04El infante don Pedro espera con alegría su llegada.
00:04:12Llevadle a don Pedro este presente mío.
00:04:16Ha pertenecido a mi padre que lo ganó a los moros en la batalla de Úbeda
00:04:20y es una prueba de amistad que quiero darle a él.
00:04:24El infante de Portugal sabrá honrar vuestras armas.
00:04:28La casa del duque de Cantabria
00:04:31Y los capitanes de mi guardia, don Fernando y don Álvaro de Castro
00:04:38Acompañarán a doña Constanza en su viaje.
00:04:41Disponed lo necesario.
00:04:43Mañana al amanecer os pondréis en camino.
00:04:46Y vosotros, caballeros de Portugal,
00:04:48Que luchasteis junto a los nobles de Castilla
00:04:51En la grande batalla del Salado,
00:04:54Velad ahora,
00:04:55Porque la paz que sellamos con este matrimonio
00:04:59Perdure por los siglos de los siglos.
00:05:29Constanza, ¿veis triste?
00:05:30¿A qué teméis?
00:05:31Me da tanta pena alejarme de estas tierras de Castilla.
00:05:34Os espero un mundo de aventuras.
00:05:36Conocer otros pueblos y otras ventas.
00:05:38Solo te llevo a ti, Inés, que eres todo para mí.
00:06:05¿Cuál de ellas es?
00:06:07No lo sé, señor.
00:06:08Debías haberlo adivinado.
00:06:10Tú sabes distinguir a las mujeres.
00:06:11Debe ser la más alta.
00:06:12Mirad con qué gracia camino.
00:06:14Es ya la gracia de Castilla que ha entrado en Portugal, señor.
00:06:19Avanzad, señora.
00:06:22Ya se acerca.
00:06:24Id aquí.
00:06:50Bienvenida seáis a Portugal, señor.
00:06:59Y el pueblo recibió con alegría a la infanta española.
00:07:04Ella traía en sus bodas la paz a Portugal.
00:07:07Hubo fiestas y torneos.
00:07:09Las gentes celebraban en Constanza la virtud y el honor de Castilla.
00:07:14Fueron días hermosos aquellos.
00:07:17Y los infantes hicieron su corte de amor en el viejo Alcázar de Coimbra.
00:07:28¡Gracias!
00:07:28¡Gracias!
00:07:50¡Gracias!
00:08:13¡Gracias!
00:08:17¡Gracias!
00:08:19de vino, la vez en el nuevo nombre conmigo, ay, Dios, Dios, Dios.
00:08:46Oí flores, flores, verdes, rabos
00:08:56Naciendo en todo el mundo amado
00:09:03Ahí llevo tu bebo
00:09:10Qué hermosa canción
00:09:11En mi tierra de Galicia
00:09:13La cantan las muchachas cuando tienen sus novios en el mar
00:09:17Por eso es una canción triste
00:09:19Sí, muy triste
00:09:22Pero qué bien la cantas tú y cómo me gusta escucharte
00:09:43Pedro, estabas aquí
00:09:44Conozco esa canción
00:09:47Y vuestra dama la canta muy bien
00:09:48Inés hace bien todas las cosas
00:09:50Si me permitís
00:09:52Aquí en Coimbra cantamos el final de otra manera
00:09:57Oíd ahora
00:10:00El final es así
00:10:16Por Dios, sujetadnos
00:10:18¿Qué pasa? ¿Qué ocurre?
00:10:19Llévatelos de aquí aires
00:10:21Sujetadnos
00:10:22No temáis, señora
00:10:23Están bien sujetos
00:10:25Aquí lo tenéis, señora
00:10:26Os doy gracias, señor
00:10:27Disculpad a mis perros porque no respetan nada
00:10:31Aún está asustado
00:10:32¿Cómo se llama?
00:10:33No tiene nombre
00:10:34Fue un presente que hicieron a mi señora doña Constanza
00:10:37Cuando salimos de Castilla
00:10:39Todavía tiembla
00:10:42No sabe separarse de vos
00:10:44Todo lo que Constanza trajo de Castilla es hermoso
00:10:49No
00:10:50No os vayáis aún
00:10:53Hace tiempo que deseo hablaros, Inés
00:10:55Y nunca me disteis ocasión de hacerlo
00:10:59Esperad ahora
00:11:01Quiero deciros que ayer os oí cantar
00:11:03Y vuestra voz ha estado acompañándome toda la noche
00:11:09No, no os vayáis
00:11:11Necesito volver a veros
00:11:13Excusadme, señor
00:11:15Martín
00:11:17Cuida de él
00:11:17Sí, señora
00:11:27No esperabas encontrarnos aquí
00:11:29No sabía que hubieses vuelto a Coimbra
00:11:30Pero me alegra veros ahora
00:11:32Hace tanto tiempo que no venís a verme
00:11:35¿Qué nuevas tenéis de nuestros padres?
00:11:37Venid acá
00:11:39Álvaro
00:11:40Qué bien te encuentro
00:11:44Déjame que te mire
00:11:45Dios protege nuestra casa
00:11:47Eres el galán más afortunado de Castilla
00:11:49Y tú la más hermosa dama del reino
00:11:51Todos alaban tu belleza
00:11:53Portugal entero está enamorado de la de Castro
00:11:55Queremos volver a Castilla, Inés
00:11:57Hay nuevas de que la guerra cunde por las fronteras del sur
00:12:01Siempre la guerra
00:12:02El moro asalta sin tregua a nuestros castillos de Andalucía
00:12:05¿Y pensáis volver allí?
00:12:06Sí
00:12:07Pero antes hemos de hacer algo todavía en Portugal
00:12:11Necesitamos de tu ayuda, Inés
00:12:12¿De mí?
00:12:13Ya no debes desconocer la verdad por más tiempo, Inés
00:12:16No sé de qué me habláis
00:12:18Inés, no fue sólo para acompañar a Constanza que vinimos a estas tierras
00:12:22Otro servicio más importante nos trajo a Lisboa
00:12:25Y nos trae ahora Coimbra
00:12:27Sólo pretendemos servir a Castilla
00:12:29Haciendo de Portugal un eterno aliado nuestro
00:12:31¿Comprendes ahora?
00:12:32Del infante don Pedro puede ser un día ese
00:12:34Rey de todas las España desde los Pirineos al mar
00:12:37Rey de las mejores tierras del mundo
00:12:39Y entonces no habrá fuerza capaz de oponerse a esta unión
00:12:43Pero yo, ¿qué puedo yo en todo esto?
00:12:46Tú puedes ayudarnos
00:12:48Es necesario ganar para nuestra causa la voluntad del infante
00:12:51Y debemos permanecer aquí, junto a él, sin que llegue a despertar sospechas
00:12:54Nuestra larga estancia en Coimbra
00:12:56¿Queréis serviros de él?
00:12:58No, Inés
00:12:59Queremos servirle
00:13:00Entrar a su servicio
00:13:01Tú puedes hacerlo
00:13:02Puedes ayudarnos
00:13:04Yo
00:13:04Tú puedes hacer que Constanza nos retenga en Coimbra por algún motivo
00:13:08Esto nos acercará al infante y nos dará ocasión para convencerle
00:13:11Es necesario que permanezcamos aquí, cerca de él
00:13:15Sí
00:13:16Debéis quedaros aquí
00:13:18¿Acaso necesite yo también de vosotros?
00:13:21Pero habéis de jurarme que en todo esto no se encierra ningún peligro para Pedro
00:13:25Te lo juro, Inés
00:13:26Solo queremos hacer glorioso su reinado
00:13:29Y esa gloria será también tuya
00:13:34Mi señor don Pedro
00:13:36Ha sido siempre bueno para conmigo
00:13:38Y tan leal como decíais vos
00:13:42Ya no sabría dejar de amarle
00:13:46Ahora Dios quiere bendecir nuestro amor
00:13:49Con este hijo
00:13:53Cuando nazca será ya primavera
00:13:56¿Cómo estarán para entonces de flor los campos de Castilla?
00:14:01¿Recuerdas, Inés, cuando bajábamos al río en primavera?
00:14:04A ti te gustaba siempre pasar a la otra orilla
00:14:06Y la dueña nos llamaba gritando para que volviese
00:14:09Algún día mi hijo también correrá por aquellos campos
00:14:13Mi hijo
00:14:15Qué extraño me parece todo, Inés
00:14:19¿Recuerdas cuando nos poníamos a imaginar
00:14:20Cómo sería el amor para cada una de nosotras?
00:14:24Tú pensabas que tu amor tendría nombre de rey
00:14:26Y que te llevaría a tierras lejanas
00:14:29Yo no sabía imaginarlo
00:14:32No somos libres para elegir nuestra felicidad
00:14:35Es el destino el que nos lleva por un camino u otro
00:14:38Solo podemos cerrar los ojos
00:14:41Y dejarnos llevar por él
00:14:43El amor ha sido bueno conmigo
00:14:45Nunca pensé que podría ser tan bueno el amor
00:14:48Para quien no lo deseaba
00:14:50Amo a Pedro
00:14:52Pero a veces, no sé por qué
00:14:54Me da miedo mirarle a los ojos
00:14:55Y solo me atrevo a hacerlo cuando está dormido
00:15:24Es el más bravo que sea
00:15:25Se ha cazado hasta ahora
00:15:26Y he querido traerlo yo mismo
00:15:28La ballesta de Aires no ha tenido fortuna esta vez
00:15:32Señor, señor
00:15:34¿Quién va?
00:15:35Soy yo, Martín
00:15:36¿Qué hay?
00:15:38Quiero ser el primero en daros la buena nueva
00:15:40¿Qué sucede?
00:15:42Tenéis un hijo, señor
00:15:43Un hijo
00:15:44Y varón como queríais vos
00:15:47Un hijo
00:15:50Dios sea lo amo
00:15:51Señores
00:15:53Portugal ya tiene un nuevo infante
00:15:55¡Viva el infante de Portugal!
00:15:57¡Viva el infante!
00:15:58¡Viva el infante!
00:15:59¡Viva el infante!
00:16:02¡Viva el infante!
00:16:06¡Viva el infante!
00:16:08Viva el infante
00:16:10Viva el infante sí
00:16:10Tendremos fiesta para 30 días
00:16:12Fiesta para muchos años
00:16:15Vasco Madero
00:16:16Dios proteja a este niño
00:16:18Que ha de ser el rey de Portugal
00:16:31Costanza, ¿cómo te encuentras?
00:16:34Pedro
00:16:34¿Y el niño, dónde está? ¿Es fuerte?
00:16:37¿Cuánto has tardado esta vez, Pedro?
00:16:45Quiero verlo
00:16:55¿Se ha despertado otra vez?
00:16:57Dejadme
00:16:58Este duende conoce ya mis brazos
00:17:00Retiraos a descansar
00:17:02Ahora me quedo yo
00:17:03Vamos, duérmete
00:17:05Este es como su madre
00:17:06No consentía que le durmiera nadie más que yo
00:17:09Así
00:17:36Vais a entrar a verlo
00:17:38Está dormido
00:17:40Señor
00:17:44Señor
00:17:46Dejadme, señor
00:17:47Dejadme, lo suplican
00:17:49Yo, yo, lo suplican
00:17:54Dejadme, lo suplican
00:17:56Dejadme, señor
00:18:00La de Castro es aquella
00:18:02No hay dama más hermosa en mi coñita
00:18:04Todo por lugar
00:18:05Dejadme ver a mí
00:18:06¿Qué habláis vosotros?
00:18:08Este braga
00:18:09Solo tiene ojos para la madrina
00:18:11Mi señora no necesita de sus ojos
00:18:13Ya tiene otros que la miren
00:18:15¿No es cierto?
00:18:16Calla
00:18:17Lástima grande
00:18:18Que no haya venido de Lisboa
00:18:20El señor rey
00:18:21Better un por alclado
00:18:23Tuenos
00:18:24No hay dama más hermosa en mi coñita
00:18:26Que simplemente
00:18:28No hay de los Easy Rider
00:18:30O la adoración
00:18:31Que Dios
00:18:32Quiero
00:18:35Estir compartir
00:18:44La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
00:19:18La Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días
00:19:39La Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días
00:19:59La Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días
00:20:10Es cierto, son más vulgares, pero tienen mejor gusto, señor
00:20:14Estas truchas también son del tajo
00:20:16El tajo solo es grande cuando entran por su lado
00:20:19Hay ciertos señores cuya grandeza solo aumentan, como los ricos, que no serían grandes si no nacieran allí
00:20:30El gusto de las truchas de Castilla os convencerá, servíos, señores
00:20:43¿Quién ha pensado que Inés de Castro sea la madrina?
00:20:46Doña Costanza lo ha dispuesto así, Inés es su mejor amiga
00:20:51Eso, eso no es una prueba de amistad
00:20:54Es una defensa de mujer
00:20:57Inés y Pedro tienen ahora un nuevo vínculo que les une
00:21:00Mejor diría yo que les sepa
00:21:02Doña Costanza ha querido poner a su propio hijo entre los dos
00:21:06Ya entiendo
00:21:08El niño es una defensa
00:21:10Pero me temo que la defensa resulte todavía demasiado débil
00:21:16Cuando le echaron el agua no lloró
00:21:18Pero luego el señor obispo le puso las alas en los labios y el niño se echó a llorar
00:21:22Y esto es buena señal, que las criaturas lloren al probarlo amargo
00:21:27¿Sentís frío?
00:21:27No
00:21:30¿Oís el ruido de la fiesta?
00:21:32Todos están alegres por el niño
00:21:33El señor infante ha mandado matar dos bueyes para los pobres
00:21:37Beberán sin medida y habrá baile hasta la medianoche
00:21:40Todos están alegres hoy
00:21:44Inés, estaba hermosa, ¿verdad?
00:21:46Bueno, cuando seis joven no hay mujer fea
00:21:49Hoy todas las tamas parecen más hermosas que nunca
00:21:52Y es que el vino se sube a los ojos y enciende las miradas
00:21:57También a mí se me encendía los pantalones
00:21:59Ven conmigo, quiero ver la fiesta
00:22:04Pero es una locura que salga a esa hora
00:22:06Aún no estáis débil y puede haceros daño
00:22:09Quiero ver la fiesta
00:22:11Es solo un momento, ven conmigo
00:22:13Procurad que el señor infante no os vea
00:22:27¡Gracias!
00:22:28¡Gracias!
00:22:30¡Gracias!
00:22:43¡Gracias!
00:22:56¡Gracias!
00:23:10¡Gracias!
00:23:16Os olvidáis de esta prenda, señor
00:23:27Nadie conoce a Pedro mejor que yo
00:23:29Nadie como yo sabe de sus arrebatos y de sus pasiones
00:23:32Y puedo fiar que don Pedro no hará nada en contra de la paz de su pueblo
00:23:36Vos queréis disculparlo como siempre
00:23:38Yo solo quiero defenderlo de unas voces injustas
00:23:40Para vos entonces no son justas las voces que hablan del amor de don Pedro y doña Inés de Castro
00:23:44¿Ni os parece justo pensar que los hermanos de Inés se valen de estos amores para sus intrigas ambiciosas?
00:23:51Tales infurias ofenden a doña Constanza que se consume de tristeza
00:23:54Habláis muy seguros de conocerlo todo
00:23:56Tres días en Coimbra os han bastado para saber tantas cosas
00:23:59Y bastaría una hora, Diego López Pacheco
00:24:02Porque vemos el peligro que tales amores encierran para Portugal
00:24:04Y la guerra vendrá de nuevo sobre nosotros
00:24:06No podemos callar por más tiempo como cobarde
00:24:08Debemos informar al rey
00:24:10¿Qué pruebas podéis llevar?
00:24:11¿Queréis pruebas aún?
00:24:13Abrid los ojos
00:24:14Los amores de Inés y Pedro son probados
00:24:16Y hoy mismo antes del amanecer
00:24:18Nos pondremos en camino hacia Lisboa
00:24:21Todo está ya dispuesto, Diego López Pacheco
00:24:23¿Vienes con nosotros o no?
00:24:25Esperad, esperad aún
00:24:26Antes quiero hablar con don Pedro
00:24:28Pues daos prisa
00:24:29Porque a estas horas
00:24:31El infante no está nunca en sus habitaciones
00:24:42De venir a ver
00:24:43No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no...
00:25:03¡Nos siguen a los ojos!
00:25:20No, no es nada.
00:25:22Me pareció que ladraba a los perros.
00:25:23Ahora estás conmigo y no debes temerle a nada.
00:25:25Tengo siempre algo que temer.
00:25:27Le temo a todo y todos me dan miedo.
00:25:29Es como si el mundo me pidiera que confesase a gritos mi pecado.
00:25:33Déjame mirarte a los ojos.
00:25:34El mundo para mí está en ellos.
00:25:37Nuestro amor está maldecido y debemos renunciar a él.
00:25:39No, Inés.
00:25:42Ya nada hay que pueda separarnos.
00:25:45Ni tu voluntad ni la mía podrán luchar contra el destino que nos ha unido para siempre.
00:25:51Desde aquel día que me hablasteis por vez primera, mi corazón es otro.
00:25:55¿Qué misterio pusisteis en él?
00:25:58Deseo veros llegar y temo a la vez encontraros.
00:26:02No eres feliz.
00:26:03No sé.
00:26:05Me siento débil ante todo.
00:26:07No debemos volver a vernos, señor.
00:26:09No me pidas que renuncie a verte.
00:26:14Todas estas cosas me acusan.
00:26:16Inés, nos iremos lejos de aquí, donde nuestro amor pueda sentirse libre, donde podamos vivir para nosotros mismos, fuera de
00:26:24la ciudad, en Condesa.
00:26:26Hay junto al río un viejo molino que nadie conoce.
00:26:29Nos iremos allí.
00:26:30No, eso no.
00:26:32Abandonar esta casa sería confesarme culpable.
00:26:35Y culparos a vos también.
00:26:37¿Quién podría culparme de haber hallado tus ojos, tus labios y este blanco cuello que tiene nube?
00:26:54Bienvenidos a Lisboa, señores.
00:26:59Necesitamos ver al rey.
00:27:00El rey descanse.
00:27:01No importa.
00:27:02Necesitamos verle.
00:27:03Queremos hablar con él.
00:27:04Vamos allá.
00:27:06Es Diego López Pacheco.
00:27:08Llegan ahora de Coimbra.
00:27:10Vamos, quieto, quieto, quieto te digo.
00:27:17Acércate.
00:27:20Ten, cuando seas viejo, hay que renunciar a volar tan alto.
00:27:27Vamos a curarte.
00:27:28Has de tratarle con cuidado.
00:27:30Así duele, ¿eh?
00:27:32Otra vez ya volarás más bajo.
00:27:37Tu padre era el mejor amigo del rey y nunca se lastimó una uña.
00:27:43Vamos, ya está.
00:27:46¿Quién va?
00:27:50Vosotros aquí.
00:27:52Señor.
00:27:54Os hacía en Coimbra.
00:27:56¿Cómo habéis dejado a mis hijos?
00:27:58Y mi pequeño nieto.
00:28:03¿Sucede alguna cosa?
00:28:04Nada grave, señor.
00:28:06Vuestro nieto es hermoso y el pueblo lo ha recibido con alegría.
00:28:09Pero algo sucede por aquellas tierras que debéis conocer, señor.
00:28:12La infanta doña Constanza no se encuentra bien.
00:28:14¿Constanza?
00:28:17¿Qué queréis decir?
00:28:19Déjanos ahora.
00:28:21Hemos comprobado en Coimbra lo que ya sabíamos en Lisboa.
00:28:24Y es hora de que vos lo sepáis.
00:28:25La hija de don Juan Manuel, la que vino a Portugal confiada al honor vuestro,
00:28:29es humillada en su propia casa por vuestro hijo.
00:28:32¿Qué dices tú?
00:28:33Digo la verdad, señor.
00:28:34El infante solo vive para otra mujer.
00:28:36Y esa mujer es Inés de Castro.
00:28:38Y con sus amores escandalizan al pueblo que debe perderse así la paz que nos guarda Castillo.
00:28:43Los hermanos de Inés han entrado al servicio del infante,
00:28:46que les da tierras y castillos y tropas que mandar.
00:28:49Doña Constanza sufre en silencio.
00:28:51Pero un día llegarán nuevas de la infanta Peñafiel.
00:28:55¿Habéis hablado con don Pedro?
00:28:58¿Tú has hablado con él?
00:29:01Quise hablar, señor.
00:29:02Señor, pero vuestro hijo es joven todavía para escuchar la voz de la razón.
00:29:06Otra voz más fuerte le domina, pero no juzguéis grave su conducta.
00:29:10No ha querido escucharos.
00:29:11A vos, que soy su mejor amigo.
00:29:13Señor, no es al amigo a quien debe oír el infante, sino al propio rey de Portugal.
00:29:18Podéis hacerle llegar vuestro consejo.
00:29:20Señor, el rey no aconseja, ordena.
00:29:23Hoy mismo volverás a Coimbra, Diego López Pacheco,
00:29:27y llevarás a doña Inés de Castro mi voluntad.
00:29:40Inés.
00:29:44Señora.
00:29:46Constanza.
00:29:52Constanza, no debíais levantaros.
00:29:56Estáis muy débil aún.
00:29:58¿Queréis que avise a la dueña?
00:30:00Espera, no te vayas.
00:30:02Quiero hablar contigo.
00:30:05Hace tiempo que no estábamos así, a solas las dos.
00:30:10Y yo quería hablarte como siempre te hablé.
00:30:13De mis pesares.
00:30:16Cuando éramos niñas, tú vivías conmigo en casa de mis padres.
00:30:20¿Recuerdas, Inés?
00:30:22Por eso he querido verte ahora de nuevo.
00:30:25Verte así.
00:30:27Cerca de mí, como siempre has estado.
00:30:31No, no abartes los ojos.
00:30:34Tus ojos me han dicho siempre la verdad.
00:30:37Y ahora no quieren mirarme, Inés.
00:30:41Huyes de mí.
00:30:43Yo sé que huyes de mí.
00:30:45Pero no temas.
00:30:47Mi corazón está muerto.
00:30:49Y ya no sabe sufrir.
00:30:52Él no quiere saber nada más.
00:30:54Perdón.
00:30:56Perdón.
00:30:57Ya ni siquiera sabría perdonarte.
00:31:01Los muertos no perdonan ni condenan.
00:31:04Los muertos se olvidan, Inés.
00:31:07Y yo quiero también olvidarme de todo.
00:31:09Os pido que me perdonéis.
00:31:12Yo también he sufrido mucho.
00:31:14Calla.
00:31:15No me hables tú.
00:31:17No he venido aquí para oír tu voz.
00:31:21Yo vine aquí para decirte
00:31:23que cuando yo muera
00:31:25mi hijo debe vivir contigo.
00:31:28Tú sabrás quererle porque es hijo de Pedro también.
00:31:32Callad.
00:31:33Eso no.
00:31:34Y ahora vengo a ponerlo otra vez en tus brazos.
00:31:37Allí está seguro.
00:31:39Las gentes no sabrán comprenderlo.
00:31:41Pero tú sí, ¿verdad, Inés?
00:31:44Tú cuidarás de él.
00:31:47Es lo único que puedes hacer por mí.
00:31:50Tú, que has deshecho todas mis alegrías.
00:31:53No habléis de morir, Constanza.
00:31:55Soy yo quien se irá lejos de aquí.
00:31:58Donde no pueda robaros por más tiempo
00:32:00esta paz que es vuestra.
00:32:01Ya es tarde.
00:32:02Mi destino ha sido siempre triste.
00:32:06Y el destino es más fuerte que tú y que yo.
00:32:09Y que todos nosotros.
00:32:12Por eso no he venido a reprocharte nada.
00:32:16Solo vine a pedirte que cuidaras de mi hijo.
00:32:19Júrame que lo harás, Inés.
00:32:21Júralo.
00:32:23Sí.
00:32:25Ya no tengo que decirte nada más.
00:32:44Ya estáis aquí, señor.
00:32:46Dios os guarde.
00:32:47El señor Infante no se esperaba tan presto.
00:32:49Salió de madrugada para marcar el ganado.
00:32:51¿Hay algo de nuevo por estas tierras?
00:32:53Nada, señor Condestable.
00:32:54La vida de Coimbra es siempre la misma.
00:32:56Y las cuitas de amor son una vieja cosa en el mundo.
00:32:59¿No veréis al Infante?
00:33:00Sí, iré luego.
00:33:01Ahora cuida que deben de beber a mi caballo.
00:33:03Bien, señor.
00:33:15¿Cuándo llegó López Pacheco?
00:33:17Ahora mismo, señor.
00:33:19¿Ha venido alguien con él?
00:33:20Solo los hombres de su escolta.
00:33:22Subió al palacio.
00:33:23Dijo que más tarde iría a ver al Infante.
00:33:25Está bien.
00:33:25No le digas que yo pregunté por él.
00:33:27Está bien, señor.
00:33:27La voluntad del rey es guardaros de todo peligro.
00:33:32Decidle que antes de conocer su voluntad era la mía salir de aquí.
00:33:39El Infante no os dejará marchar.
00:33:42Impedirá que os vayáis de Coimbra cuando sepa que os aleja de aquí una orden del rey.
00:33:47Don Pedro no debe saber nunca el mandato que traigo de Lisboa.
00:33:52Tranquilizaos, Diego López Pacheco.
00:33:53Pero podéis decir al rey que su hijo no tendrá nunca que reprocharle esta orden.
00:33:59Él sabrá solamente que me alejo de Coimbra por mi propia voluntad.
00:34:04Es dolorosa la misión que me trajo a Coimbra.
00:34:08Pero debemos sacrificar nuestros deseos por el bien del Infante.
00:34:12Por el bien del Infante dejaré para siempre estas tierras.
00:34:19Que Dios os guarde, Diego López Pacheco.
00:34:25Sí, Pedro.
00:34:26Nuestro amor tiene enemigos desde el primer día.
00:34:30Nadie sabe perdonarnos esta felicidad.
00:34:32Pero nuestro amor es más fuerte que todos.
00:34:35Más fuerte que nosotros mismos.
00:34:37Sí.
00:34:38En Lisboa, los consejeros de mi padre intrigan contra nosotros.
00:34:44Quisieran gobernar mi vida como gobierno en este reino.
00:34:48Pedro, un día me dijiste que querías llevarme lejos de aquí, fuera de esta casa.
00:34:53Donde nadie pudiera ensombrecer con sus sospechas esta felicidad.
00:34:58Entonces yo tuve miedo.
00:35:00Pero ahora, te lo pido, Pedro.
00:35:03Llévame de aquí.
00:35:04Yo iré donde tú quieras.
00:35:06Donde no tengamos nada que temer del mundo.
00:35:09Sí, Inés.
00:35:10Hace tiempo que todo está dispuesto esperándote.
00:35:14Nunca me hablaste así.
00:35:16Nunca tuvo tu amor tanta alegría.
00:35:19Saldrás de Coimbra antes del amanecer.
00:35:22Aires irá contigo.
00:35:24Cruzaréis al otro lado del río cerca de Condeisa.
00:35:27Por el camino viejo, por donde no pasa nadie.
00:35:30Aires te dirá dónde es.
00:35:32Y antes de que la luz del día pueda descubriros, estarás aquí.
00:35:36En ese viejo molino que te aguarda para ocultar a los ojos del mundo.
00:35:42Hemos llegado, señora.
00:35:44Este es el molino del que os habló don Pedro.
00:35:46Bienvenida sea y señora a esta casa.
00:35:48Parece una casa.
00:35:49Ahora, Aires, ya podéis ir con Coimbra.
00:35:51¿No debemos esperar aquí la llegada del señor Infante?
00:35:53No, Aires.
00:35:54Aquí no tengo nada que temer.
00:35:57Está bien, señora.
00:35:58¿Tenéis algo que decirme para don Pedro?
00:36:00Decidle que nada tema por mí.
00:36:02Que cumpliré mi destino con alegría y sabré acatar la voluntad de Dios.
00:36:10Volvemos a Coimbra.
00:36:11¡Vamos!
00:36:12¡Qué caballo!
00:36:14¡Qué caballo!
00:36:15¡Qué caballo!
00:36:16¡Vétalo bien!
00:36:20Tenemos que continuar el viaje.
00:36:22Cuando el señor Infante pregunte por vos, señora, ¿qué digo?
00:36:25Que voy muy lejos de aquí.
00:36:28Donde nada me recuerde estas tierras.
00:36:32Tomad.
00:36:35Vos no me habéis visto partir.
00:36:44Ah, señor.
00:36:45¿A dónde lo has llevado?
00:36:47¿Quién os da derecho a gobernar mi casa?
00:36:49¿A mandar en mí?
00:36:51Nadie manda en mí.
00:36:53Calmaos, señor.
00:36:54Basta ya.
00:36:55Conozco bien tus planes.
00:36:57Tú y mi padre y todos odiáis a esa mujer.
00:36:59Pero os juro por Dios que nadie podrá separarme de ella.
00:37:02Hablad bajo, señor.
00:37:03Hablad bajo.
00:37:05Constanza duerme.
00:37:06Respetad al menos su sueño.
00:37:07¿Y qué respetas tú?
00:37:08¿Y quién eres tú para hablarme así?
00:37:10Soy el que bien te quiere, señor.
00:37:12Quien ha guiado tu juventud y ha procurado servirte fielmente cuando la razón estaba contigo.
00:37:16¡Cállate!
00:37:17No he de callar, señor.
00:37:18Porque quiero serviros hasta el fin.
00:37:20Pedro, siempre te he dicho la verdad.
00:37:23Y ahora te juro, Pedro, que ha sido Inés.
00:37:26Ella misma, quien ha querido renunciar a verme.
00:37:29Mientes.
00:37:30Mientes.
00:37:31Ella me ama.
00:37:31Porque te ama, señor, salió de aquí.
00:37:33Porque sabe que te debes a un pueblo y a una mujer que habías olvidado.
00:37:38¿Dónde está Inés?
00:37:40Quiero saber.
00:37:41Si es cierto que amas a Inés, respeta su voluntad, señor.
00:37:46Tu sitio es este.
00:37:47Aquí, junto a Constanza, que apura la tristeza de sentirse abandonada por ti.
00:37:53Ya no sabría renunciar a Inés.
00:37:56Ella es toda mi vida.
00:37:58Piensa en hacer feliz a tu pueblo.
00:38:01Él necesita de tu sacrificio.
00:38:03Un día, recobrarás la conciencia y le oirás proclamar tu nombre y seguirte en las batallas y defender la fama
00:38:11de su rey.
00:38:12Es Portugal quien te pide, señor, renunciar ahora a ti mismo.
00:38:16Señor, señor, pronto acudí.
00:38:19Mi señora de una constancia está muy enferma.
00:38:21Ha preguntado por vos.
00:38:22Desea de vos.
00:38:54Ha sido un desmayo.
00:39:09Pedro, has venido.
00:39:12¿Te sientes mal?
00:39:13Te esperaba.
00:39:17Duerme ahora.
00:39:19¿Estás débil?
00:39:20Sí, estoy débil.
00:39:24Pero tú estás aquí conmigo.
00:39:27Duerme.
00:39:34Perdóname si no he sabido hacerte feliz.
00:39:37Tú merecías saberlo, señor.
00:39:40Solo he sabido darte un hijo, débil y enfermo, como fue nuestro amor.
00:39:47Tú cuidarás de él.
00:39:48No es verdad.
00:39:51Él será un día rey de Portugal.
00:39:56Debes tenerlo contigo.
00:39:58Siempre junto a ti.
00:40:01Esto es lo único que quiero pedirte, Pedro.
00:40:06Te lo juro.
00:40:09Pero no pienses en eso ahora.
00:40:12Has de vivir aún.
00:40:15¡Viva la visita!
00:40:35¡Seguera! ¡Seguera!
00:40:38¡Seguera!
00:40:38¡Seguera!
00:40:40¡Seguera!
00:40:47Y Pedro fue de nuevo en busca de Inés.
00:40:50Y volvió con ella al viejo Alcázar.
00:40:53Y junto a ella vivió durante ocho años.
00:40:56Ajeno a todo lo que no fuese el amor a Inés y a sus hijos.
00:41:04Ya nada puede robarnos la tríquida.
00:41:07Apartaré de ti todo recuerdo triste.
00:41:09Nuestra vida solo a nosotros nos pertenece.
00:41:13Dime, Pedro.
00:41:15Ella no quiso perdonarme, ¿verdad?
00:41:19Ella nos perdonó a los dos.
00:41:21Sabía que somos víctimas de un destino más fuerte que nuestra voluntad.
00:41:25He luchado tanto para apartarme de ti.
00:41:29Pero nadie puede luchar contra este amor, Inés.
00:41:32Él domina todos mis pensamientos.
00:41:36Donde quiera que miro, te veo a ti.
00:41:40Y cuando cierro los ojos,
00:41:44sigo viéndote siempre, Inés, dentro de mis sueños.
00:41:48Es como si nunca te hubieras separado de mí.
00:41:51Pedro.
00:41:52A este hay que alargarle media cuarta de largo y ensancharle la sisa.
00:41:56Todo se le queda pequeño de un año para otro.
00:41:59Tener este.
00:42:00Mira cómo gastan los calzones de tanto montar a caballo.
00:42:03Claro está.
00:42:04Se pasa la vida fuera de casa con los escuderos por esos montes.
00:42:08Bien dice su madre que no le quiere ver tan corretón.
00:42:10Más vale ver correr a don Dionís por esos campos
00:42:13que no ver a su hermano tan duim de carne,
00:42:16tan apuradillo de color, sin alegría en los ojos.
00:42:19Nunca tuvo alegría ese niño.
00:42:21Es como su madre.
00:42:22Mi señora doña Constanza, que Dios haya,
00:42:25no salía nunca del castillo,
00:42:26ni le gustaba ir a jugar con las niñas a la ribera.
00:42:29Estaba siempre triste.
00:42:30Entonces, ¿a este jugón de don Fernando no hay que sacarle nada?
00:42:33¿Para qué?
00:42:34Su cuerpo no pide más anchura.
00:42:37Ocho años hace que le vine a hacer en esta misma casa
00:42:39y parece como si creciera de limosna.
00:42:43Pero habrá que hacerle un traje nuevo
00:42:45porque así lo quiere doña Inés.
00:42:47Ella se desvina más por don Fernando que por su propio hijo.
00:42:51Podéis dejar a un lado toda esa ropa.
00:42:53Es para dar a los pobres.
00:42:54Los pobres.
00:42:55Con tal de que no sepan que estas ropas son de don Dionís.
00:42:58No hay madre que quiera poner a sus hijos
00:43:00un traje de los hijos de doña Inés.
00:43:03Dicen que malogran las criaturas como si naciesen de pecado.
00:43:06Desagradecidas.
00:43:07Mal les valdría cuidarse de sus casas.
00:43:09Nuestro señor debería cegar a los que no saben ver el bien que se les hace.
00:43:13¿De qué sirven los ojos si no saben mirar la vida con amor?
00:43:15El amor no es cosa de este mundo, señora Lorenza.
00:43:18Ay, eso lo dices tú porque no lo has probado.
00:43:23Toma, enébrame esta aguja.
00:43:25Me voy haciendo vieja.
00:43:31Mirad, don Pedro y doña Inés.
00:43:32Maldita sea.
00:43:33No la maldigas tú.
00:43:34Nadie sabe los designios de Dios.
00:43:36Pero el demonio bien sabe lo que quiere.
00:43:38Y que lo digas.
00:43:39Esa mujer le ha embrujado el corazón al infán.
00:43:42Todo el mundo lo dice.
00:43:43La maldición de Dios caerá sobre nosotras,
00:43:45sobre nuestras casas y nuestros hijos,
00:43:47por culpa de ella.
00:43:48Son amores podridos.
00:43:50Mi marido dice que la guerra vendrá de nuevo sobre Portugal.
00:43:54Que ya se oyen ruidos de tropas en la frontera de Castilla.
00:43:57Es fácil hablar de otra mujer.
00:44:03Fernando, agárrate bien.
00:44:04Aprieta la silla con las piernas.
00:44:06Vamos, ánimo.
00:44:07Es así, padre.
00:44:08Sí, muy bien, Dionís.
00:44:09Vamos, sigue a tu hermano.
00:44:10Fernando.
00:44:11Pero, ¿qué te pasa?
00:44:12Ten cuidado, te vas a caer.
00:44:15Vamos.
00:44:16Muy bien, sigue con ellos.
00:44:17Vamos, vamos.
00:44:22Cuánto me alegra verte por aquí, Diego López Pacheco.
00:44:25Hace tanto tiempo que no venías.
00:44:28Señor, era necesario que viniese.
00:44:31¿Y mi padre?
00:44:33Tú no has olvidado el camino que conduce a esta casa.
00:44:36Mis viejos amigos de allá parece que gustan más de la guerra.
00:44:40Y yo aquí solo puedo ofrecerles paz.
00:44:43Mira, ellos son toda mi paz y mi guerra.
00:44:47Nunca pensé que para ser tan feliz me bastase una corte tan pequeña.
00:44:52Pero, Dígue.
00:44:53¿Qué noticias me traes de Lisboa?
00:44:56¿El rey se ha olvidado de mí?
00:44:57Ni el rey ni el pueblo os pueden olvidar, señor.
00:45:00Porque los dos os necesitan.
00:45:02¿A mí?
00:45:02Sí.
00:45:03Yo les he dado ya cuanto querían.
00:45:05Le di al rey no un heredero.
00:45:07¿Pensáis acaso que el infante don Fernando pueda ser un día rey de Portugal?
00:45:11Como lo es tu padre y como lo serás tú.
00:45:13Dionís es más fuerte.
00:45:15Y bien pudiera llevar la corona.
00:45:16Pero Dionís es bastardo.
00:45:18Y los bastardos traen la guerra.
00:45:20Nadie puede exigirme más de lo que he dado.
00:45:23Mi vida ya no me pertenece a mí, sino a estos hijos y a Inés.
00:45:27A Inés.
00:45:29Y no quiero sacrificarle esta felicidad.
00:45:32Pedro, no puedes sentirte feliz si no has hecho antes la felicidad de tu pueblo.
00:45:37Yo solo quiero vivir para Inés y para esta paz que me ha dado.
00:45:41Sabes que nada puede alegrar mis años como ver que tu corazón es feliz.
00:45:45Pero sé que os afechan muchos peligros.
00:45:48Y debes volver los ojos a la realidad que te pide tu reino.
00:45:51Mi verdad es esta.
00:45:52No, Pedro.
00:45:54No es a un pobre enfermo como don Fernando a quien puedes dejarle este trono.
00:45:58Y son los hijos de Inés quienes merecen llevar esta corona.
00:46:01Debes asegurarle a Portugal un reinado tranquilo.
00:46:04Ya.
00:46:04Ya os entiendo.
00:46:06Me pedís otra boda.
00:46:07Otra boda sin amor.
00:46:09Otro engaño.
00:46:10No.
00:46:11Puedes decirles a ellos, a los que aguardan en Lisboa, que el infante don Pedro es feliz
00:46:17y que a todo podrá renunciar menos a Inés de Castro.
00:46:21¡Padre!
00:46:23¡Padre!
00:46:24¡Mira!
00:46:28Os pedimos justicia, señor.
00:46:31Las tierras de Coín que habitó vuestra madre sirven hoy de cobijo a unos amores que deshonran al pueblo.
00:46:36¿No ha de haber en el reino quien impida esta humillación y concure los peligros que encierra para Portugal?
00:46:43¿No ha de haber una voz que se levante para condenar los amores del infante don Pedro y doña Inés
00:46:49de Castro?
00:46:49Os pedimos justicia, rey de Portugal.
00:46:53Habéis estado junto a mí en las batallas y sabéis que mi brazo no ha temblado nunca frente al enemigo.
00:47:00No esperéis que tiemble ahora para condenar a mi propio hijo.
00:47:04Don Pedro no es culpable sino de amar a quien no merece su amor.
00:47:08Inés de Castro se educó su voluntad para servir mejor las intrigas políticas de sus hermanos.
00:47:14Es ella quien les procura tierras y castillos que fueron de nuestros padres.
00:47:18Ella quien dio muerte con sus malos amores a la infanta.
00:47:21No quiero oír hablar de los que han muerto.
00:47:24Os hablamos, señor, de quienes viven y no debieran vivir.
00:47:27El poder de los Castro es cada día mayor.
00:47:30Sus gentes invaden pazos y aldeas, roban cosechas y ganado.
00:47:34¿Qué haréis, señor, a quienes vinieron a poner en guerra a vuestro reino?
00:47:37Estoy aquí para escucharos, no para que me interroguéis.
00:47:43Habla tú, Álvaro González.
00:47:46Señor, un día vuestro hijo será rey de Portugal.
00:47:50Pero el rey no llegará muerto a sus manos si no conjuráis a tiempo este peligro.
00:47:55Junto al pequeño infante, vuestro nieto, crecen ya los hijos de Inés.
00:48:00Hijos bastardos.
00:48:02Y la guerra asolará estas tierras que habéis heredado
00:48:05y que supisteis guardar con la providencia de Dios.
00:48:08Hace ocho años ordenasteis a doña Inés que se alejara de Coimbra
00:48:12y ella cumplió vuestro mandato.
00:48:15Su amor no es culpable de haber hecho feliz a don Pedro.
00:48:19Ni una sombra de mal habita en aquella casa.
00:48:22El hijo de doña Constanza es tenido por Inés como único heredero del trono
00:48:27y está más cerca de su corazón que sus propios hijos, señor.
00:48:32Pero en su corazón hay engaño.
00:48:34Y un día lo sabréis cuando ya sea demasiado tarde.
00:48:37Decidlo vos mismo.
00:48:39Decid que el infante se niega a dar hijos a la corona de Portugal.
00:48:42Podríais apartar a Inés de la vida de Pedro.
00:48:44Ella cumpliría vuestras órdenes.
00:48:46Es falso.
00:48:47Don Pedro iría de nuevo en su busca
00:48:49como fue hace ocho años desoyendo vuestras órdenes, señor.
00:48:52¿De qué os valió entonces un remedio tan débil?
00:48:55¿Y qué podría valeros ahora cuando el mal tiene ya raíces?
00:48:58Nada puede desatar este amor sino la muerte.
00:49:01Inés de Castro debe morir.
00:49:07No, eso no.
00:49:09Con ella mataríais también al infante.
00:49:11¿Qué mal puede haceros su felicidad?
00:49:13Es la felicidad de vuestro pueblo la que debe importaros, Diego López Pacheco.
00:49:17¿Qué vale la vida de una mujer ante la vida de todo el rey?
00:49:19Antes quiero la crueldad que la deshonra.
00:49:22Antes quiero ser llamado cruel a oír las voces que me gritan
00:49:25cobarde, fuiste traidor a Portugal.
00:49:27Sí, a muerte.
00:49:29¡Muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame.
00:49:33¡Silencio!
00:49:38Condenáis a doña Inés de Castro
00:49:40y no hay entre vosotros nobles de Portugal
00:49:43ni uno solo
00:49:45que defienda su causa.
00:49:49No estamos aquí, señor, para salvar a Inés
00:49:52ni para saber si es o no culpable.
00:49:55Sabemos que ella es un peligro para Portugal
00:49:57y eso es lo que puede importarnos ahora.
00:50:00Si la salvación del reino
00:50:02dependiera de cuanto decís
00:50:04yo también pediría su muerte
00:50:06y mi voz no temblaría por ella.
00:50:09Pero acordaros de vuestro hijo.
00:50:11¡Acordaros!
00:50:18Silencio, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame, muéltame.
00:50:24Silencio, ¡callaos!
00:50:25Silencio os digo, queremos oír la sentencia.
00:50:30El rey os hará justicia.
00:50:35Luego el venado
00:50:36pasó por delante de nosotros.
00:50:38Aires disparó su ballesta
00:50:40pero la flecha
00:50:41fue a surfarse en una alcina.
00:50:45Esta vez iremos hacia el sur, por debajo del monte de las águilas
00:50:49Fabián dice que ha visto dos loberas por aquella parte
00:50:52¿Y estarás lejos de ti?
00:50:55No, no sabría estar mucho tiempo lejos de ti
00:50:58A veces cuando caminas solas por el bosque
00:51:02Me parece inés oír tu voz que me llama
00:51:04Si supieras lo bien que suena tu voz en medio de la noche
00:51:09Es como si nunca me hubiera separado de ti
00:51:12¡Es mío!
00:51:14¡Mi puñal no!
00:51:15¡Vamos, mi puñal no!
00:51:18¡Vamos, no reñirnos!
00:51:20¡Vamos, no reñirnos!
00:51:21Ya sabéis que no me gusta oíros reñir
00:51:24¿Qué pasa, Fernando?
00:51:25Yo ni me ha quitado mi puñal, tiene mi nombre grabado en el puño
00:51:28Se lo iba a cambiar por otro más ligero, este pesa mucho
00:51:31No, Dios mío, Fernando tiene razón
00:51:35Devuélvele su puñal, es suyo
00:51:37Y además le debes obediencia porque es mayor que tú
00:51:40Vamos, no llores
00:51:42Para otra vez que salgas de cacería
00:51:44Yo te daré un puñal labrado como no hay otro más bonito en el mundo
00:51:47No quiero verte llorar, Fernando
00:51:49Tienes que ser fuerte para ayudar a tu padre
00:51:52Sí
00:51:53Anda, ahora ve con Dionís
00:51:55Ven aquí, Fernando
00:51:56Así, derecho
00:51:58Un cazador tiene que ser fuerte
00:52:00Llévatelos abajo, Martín
00:52:01Sí, señor
00:52:02Y tú, Dionís, no corres demasiado
00:52:05Vamos, andad
00:52:06Me gusta verles así juntos
00:52:07No les dejes que se acostumbren a pelearse el uno con el otro
00:52:11Adiós
00:52:13Pedro
00:52:26Qué linda es
00:52:29Uy, ¿se ha asustado?
00:52:31No importa
00:52:32Ya dormirán luego
00:52:45Ya están aquí los caballos
00:52:48Ayúdame, Martín
00:52:49Sí
00:52:52Y a mí también
00:52:54También
00:52:54Cuida de ellos, Pedro
00:52:55Pedro, no dejes que se aparten de eso
00:52:57No temas
00:52:58Ya son dos hombres
00:52:59Pues cuidarás de tu hermano
00:53:02Adiós, Pedro
00:53:02Cuando queráis, señor
00:53:03Vamos
00:53:05Adiós, Inés
00:53:06Adiós, madre
00:53:07Adiós
00:53:08Sé prudente, Dionís
00:53:09Adiós
00:53:26Ya atravesaron el río
00:53:28Pronto perderán de vista el alcance
00:53:30Esperad aquí
00:53:32Adiós
00:53:44Adiós
00:54:11No sé quién podrá ser a estas horas.
00:54:13Habrán olvidado alguna cosa.
00:54:15Siempre pasa lo mismo.
00:54:19El rey.
00:54:29Nos esperábamos, señor. Bienvenidos seáis a esta casa.
00:54:34Pedro, el infante, ¿eh? Salió de cacería al amanecer.
00:54:43¿Sucede algo, señor?
00:54:48Es Leonor, a quien no conocéis aún.
00:54:51Dicen todos que se parece mucho a su padre.
00:54:56Se despertó de madrugada con el ruido de los caballos, pero pronto volverá a quedarse dormida.
00:55:04¿No os parece que el rey tarda demasiado?
00:55:06Será mejor salir a su encuentro. Puede necesitar de nosotros.
00:55:10Nuestro deber es acompañar al rey y el rey está en Santa Clara.
00:55:15¿No esperamos sus órdenes?
00:55:16No hay nada que esperar y hay, en cambio, una sentencia que cumplir.
00:55:37Nunca, nunca debiste volver a esta casa.
00:55:39Vuestro hijo me trajo a ella, señor.
00:55:41Pero si lo queréis así, saldremos de aquí.
00:55:45Nos iremos lejos de Coimbra.
00:55:46Pedro vendrá conmigo y cumplirá vuestro mandato.
00:55:55Ya es tarde.
00:55:56El pueblo te condena, Inés.
00:55:58¿Quién puede condenarme?
00:56:00¿Quién me puede culpar de ser amada por él?
00:56:03No, nadie podrá arrancarme de la vida de Pedro.
00:56:06Él me defenderá.
00:56:07¿Qué mal hice yo y qué quieren de mí?
00:56:09Solo vivo para Pedro y para nuestros hijos.
00:56:11Quieren tu muerte, Inés.
00:56:13No, vos no podéis hacer eso.
00:56:15Señor, vos sabéis que solo vivo para el amor de Pedro.
00:56:18Y con mi muerte mataríais también a vuestro hijo.
00:56:21Ya nada puedo, Inés.
00:56:25Señor, vos sos Afonso el bravo.
00:56:28Vuestro corazón es generoso.
00:56:29Mis hijos llevan vuestra sangre.
00:56:32Ellos no deben maldeciros un día.
00:56:34No podéis hacer eso, señor.
00:56:36Ya es tarde, Inés.
00:56:38Señora, pronto, salvaos.
00:56:39Son gentes de almas que vienen a prenderos.
00:56:41El consejo te ha condenado ya.
00:56:43Debéis subir, señora.
00:56:44Por aquí.
00:56:45Han cercado el palacio.
00:56:46Venid por esta puerta.
00:56:47No hay tiempo que perder.
00:56:47Dejadme a mi la niña.
00:56:48¡No!
00:56:49¡Uy vos!
00:56:49Señora, por la pisterna llegaréis al monasterio.
00:56:52Vamos, señora.
00:56:53Seguidme.
00:56:59Señora, dejadme a mi la niña.
00:57:00No perdáis tiempo.
00:57:01¡Os prenderán!
00:57:04¡No!
00:57:10¡No!
00:57:37¿A qué aguardamos, señor?
00:57:38Estamos aquí para cumplir una sentencia.
00:57:41Sí.
00:57:42Que se cumpla la sentencia real.
00:57:45Así lo haremos.
00:57:46Vamos.
00:57:49Vamos, por ahí.
00:57:50Seguidme.
00:57:51Vamos.
00:58:00Vamos, pronto.
00:58:04Yo voy por los caballos.
00:58:19Vamos, pronto.
00:58:20Vamos, pronto.
00:58:44¡No!
00:58:51¡Pedro!
00:58:59La muerte de Inés desató la locura de Pedro
00:59:02y se levantó en armas contra el rey y su padre.
00:59:05Que no quedase rastro de vida en aquella tierra donde Inés había muerto.
00:59:09Que llegase a todos los hombres el dolor.
00:59:11Que la guerra estremeciera los campos y las ciudades.
00:59:15¿Qué importaban ya aquellos reinos si no podía Inés reinar en ellos?
00:59:19El mar se entró en cantañuelos.
00:59:21¡A la guerra!
00:59:28¡A la guerra!
00:59:29¡A la guerra!
00:59:30¡A la guerra!
00:59:45¡A la guerra!
00:59:49¡A la guerra!
01:00:01¡A la guerra!
01:00:07¡A la guerra!
01:00:17¡A la guerra!
01:00:19¡A la guerra!
01:00:24También tú debes irte a Castillo.
01:00:27Señor, quiero morirme por tu ganas.
01:00:31Pedro prometió, juró y selló su promesa de respetar vuestras vidas.
01:00:38Pero el dolor enloquece a los hombres
01:00:42Y Pedro sufre mucho
01:00:48Uy, vosotros Portugal puede necesitaros algún día
01:00:53Pero ahora estáis en peligro
01:00:57Parchaos y que Dios guíe vuestros pasos
01:01:02Le diréis a mi hijo
01:01:04Que el rey perdona su rebeldía
01:01:11Yo sé que también él sufre
01:01:15Decirle que no arruine estas tierras y castillos
01:01:18Que son suyas
01:01:20Y que yo le confío en nombre de Dios
01:01:24Para que los defienda
01:01:32Y Pedro fue proclamado rey de Portugal
01:01:35Las gentes le llamaron el rey cruel
01:01:38Porque sólo vivía para vengar su amor asesinado
01:01:41Y mandó registrar hasta la última frontera del reino
01:01:44En busca de los que habían dado muerte a Inés
01:01:46El rey don Pedro I de Portugal
01:01:49Hace saber a su pueblo
01:01:51Que son reos de muerte
01:01:52Diego López Pacheco
01:01:54Pero Coello
01:01:56Y Álvaro González
01:01:57Caballeros que fueron al servicio del rey
01:02:00Don Alfonso IV
01:02:01Aquellos que oculten el paradero de estos hombres
01:02:04Serán reos de muerte también
01:02:06Por voluntad del rey nuestro señor
01:02:09Se os manda entregarlos a la justicia
01:02:12Diego Ramiro
01:02:14Hijo de Francisco y de María
01:02:16Convicto y confeso
01:02:18De haber robado un anillo de plata
01:02:21Al orfebre Samuel
01:02:24Es condenado por orden del rey don Pedro I de Portugal
01:02:28A que le corten las manos
01:02:30¡No!
01:02:31¡No!
01:02:31¡Piedad, señor!
01:02:33¡Piedad!
01:02:33Las manos no
01:02:35He de ganar el sustento de mis hijos
01:02:37Ellos tenían hambre
01:02:40Tenían hambre
01:02:41Fuera de aquí
01:02:47Pedro Figueira
01:02:48Vecino de Oporto
01:02:49Comparece a instancias del señor Juan Batalla
01:02:52Cazador de lanas de la ciudad
01:02:53Señor, señor
01:02:55Este hombre me ha deshonrado
01:02:56Solicitando a mi mujer
01:02:58Habla con vos de hombre
01:02:59Para que te entienda
01:03:00Hombre soy, señor
01:03:01Y hombre de bien
01:03:02Que os pide justicia
01:03:03Entonces defiéndete tú mismo si puedes
01:03:06¡Fuera de aquí!
01:03:10María Pardo
01:03:11Vecina de Lisboa
01:03:13Acusada de hablar mal de todo el mundo
01:03:16Y de levantar calumnias
01:03:17Y enredar la honra de la gente en el mercado
01:03:20Es condenada
01:03:21Por la justicia del rey don Pedro I de Portugal
01:03:25A que le corten la lengua
01:03:27¡No!
01:03:28¡No!
01:03:29¡Eres cruel!
01:03:31Antes de que me arranquen la lengua
01:03:33He de maldecirte mil veces
01:03:36Eres cruel
01:03:38Yo te maldigo
01:03:41Maldito seas
01:03:43Maldito
01:03:44Señor
01:03:44¿Qué sucede?
01:03:46Señor, son ellos
01:03:48Han sido encontrados cuando iban a cruzar la frontera
01:03:50Vieron hallar a Coello y a Álvaro González
01:03:52Los descubrió una mujer que iba cogiendo leña
01:03:55Diego López Pacheco logró pasar al otro lado
01:03:57Son ellos
01:03:58Sí
01:03:58¿Estás seguro?
01:04:00Sí
01:04:02Son ellos
01:04:03¡Aires! ¡Aires!
01:04:06Pero si no has dicho la verdad
01:04:07Mandaré que te ahorquen en la plaza
01:04:10Digo la verdad, señor
01:04:11Llegarán esta misma noche
01:04:12Esta misma noche
01:04:14Lo has oído
01:04:15Esta misma noche
01:04:17¿Lo habéis oído?
01:04:21Aires
01:04:22Que le den mil tocados a esa mujer
01:04:24Y tú
01:04:25Pon en libertad a todos
01:04:27Quiero que acudan todos esta noche
01:04:29Para que vean la justicia del rey
01:04:32Aires
01:04:33Aires ve a prevenir el vertigo
01:04:35Hay que disponerlo todo
01:04:37Quiero que haya muchas luces
01:04:40Que se enciendan hogueras en el patio
01:04:42Que acuda todo el pueblo a verlo
01:04:44Hoy es día de fiesta
01:04:47El cielo le hace justicia al rey
01:04:54¡Aires!
01:04:56¡Aires!
01:04:57¡Aires!
01:05:16¡Aires!
01:05:25¡Aires!
01:05:32¡Aires!
01:05:34¡Aires!
01:05:36¡Aires!
01:05:37¡Aires!
01:05:39¡Aires!
01:05:40¡Aires!
01:05:41¡Aires!
01:05:42¡Aires!
01:05:43¡Aires!
01:05:43¡Aires!
01:05:44¡Aires!
01:05:45¡Aires!
01:05:46¡Aires!
01:05:46¡Aires!
01:05:46¡Aires!
01:05:47¡Aires!
01:05:47La casa del rey os esperaba y esta tierra que dejasteis os esperaba también.
01:06:40Vosotros ya estáis aquí y sois vosotros.
01:06:49Cuanto deseaba volver a veros.
01:06:55Venís fatigados, ¿verdad?
01:07:00Pero ahora, ahora descansaréis.
01:07:06Descansaréis por mucho tiempo.
01:07:11Tus ojos tienen todavía mucha vida, pero, Coelho, quiero verlos mejor.
01:07:20Así, más cerca.
01:07:29Fueron tus manos las que clavaron el puñal en su cuello, asesino.
01:07:36Asesino.
01:07:38Asesino.
01:07:41Tú eres el asesino. Estás matando a tu pueblo.
01:07:44Calla.
01:07:45Tú no tienes corazón.
01:07:49Yo no tengo corazón.
01:07:55El rey no tiene corazón.
01:08:02Pero vosotros, vosotros que habéis matado a una mujer indefensa, sí lo tenéis.
01:08:13¿Has oído, Guzmán?
01:08:16¡Guzmán!
01:08:18¡Guzmán!
01:08:19¡Guzmán!
01:08:20¡Quiero verlo!
01:08:23¡Quiero verlo!
01:08:26¡Quiero verlo!
01:08:30¡Quiero saber si ellos tienen todavía el corazón dentro del pecho!
01:08:35¿Has oído, Guzmán?
01:08:37¡Quiero verlo!
01:08:40¡Anda!
01:08:43Álvaro, que está muy cansado para que descanse.
01:08:50¡Anda, Guzmán!
01:08:58Álvaro, que está muy cansado para que descanse.
01:09:31Álvaro, que está muy cansado.
01:09:44¡Sin Tao!
01:09:53¡Sin Tao!
01:10:20¡Sin Tao!
01:10:49¡Sin Tao!
01:10:52¡Sin Tao!
01:11:05¡Padre!
01:11:07¡Padre!
01:11:10¡Padre!
01:11:36¡Gracias!
01:11:59¡Gracias!
01:12:11Es tan hermoso el campo de mañana
01:12:14Parecen pájaros alegres los hombres
01:12:16¿No queréis oír a vuestro pueblo?
01:12:21Él es feliz
01:12:23No sufre como yo, ¿verdad, Martín?
01:12:26¿Piensas que solo tú sufres?
01:12:30Todos
01:12:32Todos sufrieron, ni más los que vivieron contigo
01:12:35Tú pasaste entre ellos y vives aún
01:12:41Sufrió Costanza, que perdió a Inés y te perdió a ti
01:12:47Sufrió Inés, que murió por ti
01:12:51Sufrió tu padre porque mandándola matar
01:12:56Sabía que te hería gravemente
01:12:59Y sufrieron también los que tú hiciste matar
01:13:06Porque ellos mataron para salvar un reino
01:13:11¡Cállate! ¡Cállate!
01:13:13Todos sufrieron
01:13:16Todos sufrieron
01:13:18Y el pueblo me cree feliz
01:13:20¿Qué oyes tú por esas ferias y mercados?
01:13:24¿Qué es lo que dicen ellos?
01:13:27¿Por qué no hablas?
01:13:28No puedo decir, señor, lo que querrías oír de mí
01:13:31De tu boca hoy un día que habían matado a Inés
01:13:37¿Qué otra cosa peor puedo oír ya, Martín?
01:13:41Habla
01:13:42El pueblo piensa en Fernando
01:13:45Tú sí que nunca pensaste bien en tu hijo
01:13:48En el que ha de ser rey
01:13:52Y es tan frágil Fernando
01:13:54Pero nadie quiere un rey como él
01:13:59Dionisio
01:14:01Ese
01:14:02Es fuerte
01:14:05Pero es bastardo
01:14:08Y los bastardos son la guerra
01:14:12El pueblo tiene miedo
01:14:15Y quiere
01:14:17¿Qué?
01:14:18Un rey casado
01:14:21Un rey que tenga hijos
01:14:24Capaces de tener hijos, señor
01:14:29Una reina
01:14:32Una reina
01:14:41Ellos quieren que se llenen de vida estos palacios
01:14:44Que las sombras huyan de aquí para siempre
01:14:48Quieren una reina, señor
01:14:50El pasado
01:14:52Ya no nos pertenece
01:14:56El pueblo tendrá una reina
01:15:41Me habéis pedido una reina para Portugal
01:15:45Es justo
01:15:48Porque la vida del rey se siente sola
01:15:50¿Queréis una reina legítima?
01:15:53Y el rey ha decidido daros una reina que sea digna de llevar esta corona
01:15:57Y de darle a nuestros hijos el nombre de reyes
01:16:01Es como queríais vosotros que fuese
01:16:04Portugal ya tiene una reina
01:16:07Portugal ya tiene una reina
01:16:07Está aquí conmigo
01:16:08Doña Inés de Castro
01:16:11¿Qué os asombra?
01:16:13¿A qué aguardáis para proclamar su nombre?
01:16:16Ella espera vuestro homenaje
01:16:18Sí
01:16:19Ella era mi esposa
01:16:21Decidlo vosotros
01:16:23Tú, Aires
01:16:24Tú que fuiste testigo de nuestras bodas
01:16:27Que acompañaste a Inés aquella tarde
01:16:31Fue una tarde de julio en la abadilla de Guardia
01:16:36¿Cómo has podido olvidarla?
01:16:40Inés estaba más hermosa que nunca
01:16:42Y se apoyaba en mi brazo dulcemente
01:16:48Era todo para mí tan alegre en aquel tiempo
01:16:53Aún recuerdo su vestido blanco de aquella tarde
01:16:57Su blanco velo
01:17:00Que movía en las brisas de julio
01:17:05Y tú, Vasco Madera
01:17:07Amigo mío
01:17:08Tú también estabas allí
01:17:10Y puedes atestiguarlo
01:17:12Tú la recibiste a la puerta de la abadilla
01:17:17Ella habló contigo
01:17:20¿Cómo has podido olvidar su sonrisa de aquella tarde?
01:17:26Era hermoso verla llegar ante el altar
01:17:30La prudencia de su mirada llenó de paz mi corazón
01:17:35¿No lo recordáis?
01:17:39Se arrodilló junto a mí
01:17:42Y tú, Obispo de Guardia
01:17:44Tú nos diste la bendición
01:17:46Y nos uniste para siempre ante Dios y ante los hombres
01:17:53Vamos, vosotros
01:17:55¿A qué esperáis?
01:18:01Tú, Aires
01:18:02Tú, el primero
01:18:06Anda
01:18:10Así
01:18:11No matiles
01:18:13Anda
01:18:14Y tú, Vasco Madera
01:18:31Y tú, Obispo de Guardia
01:18:34Jura tú también
01:18:35Que digo la verdad
01:18:37Anda
01:18:41No batiles
01:18:44¿A qué esperas?
01:18:47Jura
01:18:48Júralo
01:19:11Júralo
01:19:12En los siglos de los siglos
01:19:13Reina de Portugal
01:19:14Fue llevada en triunfo por campos y ciudades
01:19:17El fúnebre cortejo
01:19:20Pasó disciplinando aquellas tierras
01:19:22Hasta llegar al monasterio de Alcobasa
01:19:25Aquí, bajo la piedra perdurable
01:19:28Que doines de Castro
01:19:30Hasta el fin del mundo
01:19:56Que doines de Castro hasta el fin del mundo
01:20:02¡Gracias!
01:20:05¡Gracias!
01:20:07¡Gracias!
01:20:12¡Gracias!
01:20:32¡Gracias!
01:20:40El rey quiso quedarse también allí, a morir junto a Inés, como había vivido junto a ella.
01:20:48Viajero, dice la leyenda que en la noche de ánimas se oyen las voces de Pedro y de Inés,
01:20:56que se hablan desde lo profundo de la tierra.
01:20:59En ella esperan Inés y Pedro, el juicio final.
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