00:00Me percatarĆ” de que nosotros estamos destinados a estar juntos.
00:02Olvida a esa muchacha de vastas costuras y abrace la suave y delicada seda que me envuelve.
00:07Ha perdido el Oremón por completo.
00:09No, que estĆ” completamente desquiciado, vaya.
00:10Si no detenemos esta locura, me habrƩ condenado a casarme con ella.
00:12No me complace que habléis asà de ella.
00:14DeberĆ” entregarme su libro de cuentas.
00:18ĀæMi libro de cuentas?
00:20SĆ, el de la hacienda, gestionada por Don Damaso y usted misma.
00:23Con el fin de que el corregidor lo examine con detenimiento.
00:27SeƱora Duquesa, solo se me ocurre de una forma y creo que es la misma que se le ha ocurrido
00:32a usted.
00:33”Falsearlos!
00:33Esta noche celebramos el cumpleaƱos de mi padre, por si quiere venir.
00:36Que agradecido quedo, pero no me parece adecuado asistir a un cumpleaƱos sin siquiera conocer al homenajeado.
00:41¿De dónde ha salido usted tirado?
00:42Ni los lacayos de Don Hernando, van tan tiesos.
00:44Celos tuve mƔs, querida, de los celos me burlaba.
00:47Antes en ellos hallaba sainetes para la vida.
00:51Fautizar a los dos es la voluntad de tu hijo y tu deber es respetarla.
00:53Mi deber es intentar evitar que el escÔndalo sea mayúsculo.
00:57Tienes un poco de pastel aquĆ.
00:59No, en el otro. Bueno, respetĆ”.
01:03Ven, ya estĆ”.
01:04Gracias.
01:06Lo que te estĆ”s perdiendo, MartĆn.
01:09ĀæPor quĆ© se empeƱa tanto en aferrarse a su fantasĆa?
01:11Que no es ninguna fantasĆa, Braulio.
01:13Cuando alcanzamos el trato jamƔs pensƩ que llegaras tan lejos.
01:16”Pues ya lo sabe!
01:17Cada dĆa que pasa estoy mĆ”s convencida de que no deberĆa separar a mi hija del cariƱo y la protección
01:22de un hombre asĆ.
01:23¿Por qué te callas?
01:24Porque estoy preocupada, RosalĆa.
01:26¿Preocupada de qué?
01:27Preocupada por lo que estƔs empezando a sentir por Don Rafael.