La acampada instalada en la Puerta del Sol para protestar por el problema de la vivienda en España ha transformado la fuente de la estatua ecuestre de Carlos III en una improvisada piscina para combatir las altas temperaturas. Algunos manifestantes han aprovechado el agua para refrescarse e incluso darse un chapuzón, utilizando colchonetas hinchables en medio de la concentración.Entre lonas, tiendas de campaña, sillas plegables y bolsas de comida, los participantes han encontrado en la fuente un lugar donde aliviar el calor durante las largas jornadas de protesta. La escena ha convertido uno de los espacios más emblemáticos de Madrid en un punto de encuentro en el que la reivindicación por el acceso a la vivienda convive con momentos de descanso y ocio.Durante la mañana y la tarde de este jueves, un grupo de jóvenes se ha reunido alrededor del agua, tal y como muestran las imágenes a las que ha tenido acceso este diario. Algunos permanecían sentados en sillas plegables, con los pies sumergidos en la fuente, mientras otros se acercaban a la orilla para conversar y compartir el tiempo con sus compañeros.A su alrededor se acumulaban alimentos, bebidas y diversos objetos personales, componiendo una estampa que recordaba a la de un picnic improvisado en pleno centro de la capital. La presencia de colchonetas hinchables y personas dentro del agua reforzaba esa imagen de piscina improvisada en un espacio público habitualmente destinado al tránsito de vecinos y turistas.La escena se produce en el contexto de una acampada que busca llamar la atención sobre las dificultades para acceder a una vivienda en España, especialmente entre los jóvenes. Mientras continúan las reivindicaciones, los participantes aprovechan los recursos disponibles para sobrellevar el calor y permanecer en la plaza, donde las tiendas y los enseres personales forman parte ya del paisaje cotidiano de la protesta.Así, la Puerta del Sol combina estos días la movilización social con escenas de convivencia que reflejan la dinámica de quienes han decidido mantener la acampada en el corazón de Madrid.