00:01El amaranto tiene un lugar conocido en los mercados mexicanos. Aparecen alegrías,
00:07palanquetas, obleas y otros dulces tradicionales. Sin embargo, su potencial gastronómico permite
00:12llevarlo a muchos otros espacios de la mesa. Puede incorporarse al desayuno, acompañar una
00:17sopa o formar parte de una masa para el pan. El ingrediente está cerca. Lo que falta es
00:22ampliar las maneras de cocinarlo. En 2025, México produjo 7,061.52 toneladas de amaranto,
00:29con un valor agrícola de 88.86 millones de pesos, de acuerdo con el cierre de producción de la
00:35Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. La cosecha se obtuvo
00:40en 4.054.71 hectáreas, distribuidas en seis entidades del país. Estas cifras corresponden
00:47al grano en el campo, antes de su transformación en dulces, harinas y otros productos. Cada 15 de
00:52octubre se celebra el Día Nacional del Amaranto. La fecha ofrece una oportunidad para revisar qué
00:58tanto aprovechamos este alimento. Surgió de una declaratoria firmada en 2017 por investigadores,
01:04productores, transformadores, comercializadores y consumidores durante la XXII Feria de la
01:10Cultura Rural en la Universidad Autónoma Chapingo para reconocer su importancia agrícola,
01:14cultural y alimentaria. La producción nacional se concentra principalmente en Puebla y Tlaxcala.
01:20Durante 2025, Puebla aportó 4.080.29 toneladas y Tlaxcala 2.292.67 toneladas. En conjunto,
01:29ambas entidades reunieron 90.25% de la cosecha mexicana. El resto de la producción se distribuyó
01:35entre el Estado de México, Ciudad de México, Oaxaca y Morelos. Detrás de ese volumen hay una
01:41cadena que incluye siembra, cosecha, limpieza, reventado, molienda y elaboración de alimentos.
01:46Cada una de estas etapas ofrece distintas oportunidades para agregar valor. El desafío
01:51comercial está en conseguir que el amaranto tenga más ocasiones de consumo. Un análisis de su cadena
01:56de valor, publicado en 2025 en la revista Agricultura, Sociedad y Desarrollo, identifica
02:00la necesidad de promoverlo como alimento y ampliar su demanda más allá de la golosina. Para los
02:05productores, diversificar sus usos representa la disponibilidad de llegar a otras cocinas y
02:10compradores. El interés por incorporar el amaranto a la alimentación también tiene una base nutricional.
02:15Según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, la semilla contiene
02:19entre 13 y 19% de proteína y destaca por su aporte de lisina, un aminoácido indispensable que suele
02:26encontrarse en cantidades bajas en los cereales. En Santiago, Tuljehualco, Xochimilco, el amaranto
02:31conserva un vínculo con la identidad local y el trabajo de quienes lo cultivan y transforman.
02:36En 2016, el gobierno capitalino reconoció al amaranto y la alegría de Tuljehualco como
02:41Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México. Para restaurantes y panaderías,
02:46incorporar amaranto ofrece una forma de trabajar con ingredientes mexicanos en preparaciones
02:50cotidianas. La harina puede abrir paso a nuevas recetas, el grano reventado puede aportar una
02:56textura distinta y los quintoniles pueden ocupar un lugar entre las verduras del menú. La oportunidad
03:01consiste en encontrar usos que funcionen por su sabor y que el comensal quiera volver a pedir.
03:15Descárgala hoy.