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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se ha reafirmado este viernes en su determinación de no presentar la dimisión tras el grave accidente de trenes registrado en el municipio de Urda (Toledo), en el que han perdido la vida 69 personas. Durante una rueda de prensa celebrada en Madrid —la segunda tras la colisión ocurrida el miércoles entre un tren AVE de Renfe y un convoy de Iryo—, el político socialista y cabeza de lista por Valladolid al Congreso para las elecciones generales del 29 de noviembre descartó dejar el cargo asegurando: "Soy una persona muy pequeña para el proyecto político al que pertenezco. Si yo creyera que mi continuidad lo perjudica, habría dado un paso a un lado".El titular de Transportes admitió ser plenamente consciente de la conmoción generada por la tragedia y reconoció que no le desea "a nadie" la situación que atraviesa, asumiendo "el calvario" y los prejuicios políticos que se le van a atribuir en el contexto de la precampaña electoral. No obstante, el ministro enfatizó que "Lo fácil sería salir, pero ni va con mi carácter ni el presidente me lo ha pedido". Ante las crecientes peticiones de explicaciones, Puente afirmó entender que la ciudadanía exija responsabilidades por un siniestro de esta dimensión, aunque apeló a actuar con el máximo rigor institucional mientras avanzan las pesquisas oficiales.En cuanto a las causas que provocaron el impacto de dos trenes de alta velocidad que circulaban por la misma vía, el ministro apuntó que los primeros indicios de la investigación señalan a un fallo operativo en el centro de control de mando de Adif. No obstante, Puente enfatizó su compromiso de no anticipar juicios ni señalar de forma precipitada a los trabajadores de la entidad gestora de la infraestructura: "Quiero dejar claro que no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a perjudicar responsabilidades antes de que concluya esa investigación, pero tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpable".Asimismo, el ministro rechazó las críticas que sugieren que el accidente pudo deberse a una falta de personal en la gestión del tráfico ferroviario. Según pormenorizó Puente, el centro de control operaba en el momento del accidente en circunstancias "de absoluta normalidad" y contaba con una dotación de 16 controladores en sala. Sobre la dimensión de los equipos, el responsable de la cartera sostuvo que "Valorar que el servicio está infradotado nos parece que no es correcto; es admisible, sí, se pueden meter más y sí pueden ser a lo mejor más necesarios, pero desde luego nuestro trabajo en estos años ha sido incrementar sensiblemente la plantilla dedicada al control y regulación".En el plano político y personal, Puente defendió su permanencia al frente del departamento argumentando que, si bien no era su cometido estar presente en la sala de mando el día de la catástrofe, tras la tragedia su obligación es "estar al mando". En este sentido, aseveró que "No me voy a esconder detrás de nadie, entre otras cosas porque no tengo nada que esconder". El ministro expresó también sentir un "dolor" y una "tristeza enorme" por las víctimas mortales y sus familias, remarcando que "Esa es mi forma de entender la responsabilidad" y que no puede permitir que el sufrimiento paralice su gestión al frente del Ministerio.Preguntado sobre el impacto del accidente en la percepción pública, Puente reconoció de forma abierta que la confianza social en el ferrocarril "se ha quebrado", aunque subrayó que mantiene intacta su fe en la red ferroviaria española argumentando que, de no ser así, "ni iría en tren ni permitiría que ningún miembro de mi familia lo hiciera". Al definir la colisión entre el AVE y el Iryo, insistió en que "Los hechos que han sucedido tienen un carácter tremendamente excepcional" y coincidió en que "hay que recuperar esa confianza". Cuestionado sobre si se considera el perfil idóneo para pilotar esa recuperación, concluyó afirmando que es "la persona que está en este momento" y confía en lograrlo. Este desafío coincide con un escenario de contracción en la demanda: según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el volumen de usuarios de la alta velocidad cayó un 12,3 % entre enero —mes del accidente registrado en Adamuz (Córdoba)— y agosto respecto al mismo periodo de 2025, contabilizando 25,86 millones de pasajeros, lo que supone 3,62 millones de viajeros menos.

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00:00Soy una persona muy pequeña para el proyecto político del que formo parte, que es muy importante,
00:06que es un proyecto de país. Si yo creyera que mi continuidad perjudica al proyecto de ese país en el
00:11que creo,
00:12no tenga ninguna duda de que habría dado un paso a un lado. Es más, le aseguro que pasar por
00:17esta circunstancia
00:18en dos ocasiones en un año no se lo deseo a nadie. Sé lo que me espera, sé el calvario
00:23al que me van a someter,
00:24encima en campaña electoral, sé los insultos, las descalificaciones y los prejuicios de culpabilidad
00:31que se me van a atribuir y ya se me están atribuyendo en los próximos días. Por tanto, lo fácil
00:37para mí es salir.
00:40Pero ni es eso lo que va con mi carácter ni tampoco es lo que el presidente del gobierno me
00:44ha pedido.
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