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  • hace 2 minutos
La noche del 1 al 2 de noviembre, marcada en el calendario como el momento para la retirada definitiva de las tiendas de campaña en la Puerta del Sol, se ha cerrado sin que se haya producido el desmantelamiento oficial del asentamiento. Los representantes del movimiento social Acampada 26S habían convocado a simpatizantes y medios de comunicación para la lectura de un manifiesto en una jornada festiva amenizada por un pasacalles, una cata de kombucha y actuaciones musicales. Sin embargo, pese a la progresiva reducción del espacio ocupado durante las últimas jornadas, el campamento no tiene visos de desaparecer de la céntrica plaza de Madrid por voluntad de sus ocupantes.Tras la lectura del manifiesto, la portavocía de la protesta descartó categóricamente el fin de la movilización. «Nosotros nos quedamos 100%. Lo que estamos haciendo es una reestructuración interna», afirmó un portavoz de la acampada ante las preguntas de los periodistas, advancing que en las próximas jornadas se convocará nuevamente a los medios de comunicación para presentar unos «nuevos anuncios» sobre la continuidad de la protesta. Todo ello ocurre mientras la Delegación del Gobierno exige desmantelar el campamento "a la mayor brevedad", en el marco de una movilización por la vivienda que arrancó el pasado 26 de septiembre impulsada por el Sindicato de Inquilinas tras el desahucio de Maricarmen.La denominada «reestructuración interna» por parte de los organizadores encierra una doble dimensión política y social. Por una parte, la plataforma pretende iniciar una etapa centrada en «trasladarse a los barrios», reproduciendo el esquema organizativo adoptado en su día por la movilización del 15M. Por otro lado, el proceso responde a un segundo cambio de liderazgo en el seno de la plaza, donde la asociación de personas sin hogar constituida bajo las lonas asumirá formalmente la dirección del espacio en los próximos días.Actualmente, la acampada de la Puerta del Sol atraviesa una fase de transición en la que el mando ejercido por la marca Acampada 26S resulta testimonial frente a la realidad demográfica del recinto. La mayoría de las tiendas de campaña se encuentran desocupadas y quienes pernoctan en el lugar son principalmente personas en situación de extrema vulnerabilidad social que emplean las infraestructuras para disponer de refugio y alimentos. Según datos del Ayuntamiento de Madrid correspondientes a 2025, la capital registraba una media de 1.015 personas en situación de calle, localizándose 151 de ellas en el distrito Centro.Durante el acto público, que reunió a cerca de 200 simpatizantes acompañados por una charanga, se procedió a la lectura de un manifiesto centrado en las problemáticas sociales y de acceso a la vivienda. En el ámbito sanitario, el documento exigió «el fin de los abusos psiquiátricos, la medicalización forzosa y la patologización de la precariedad», denunciando que «la ansiedad, la depresión y soledad que sufrimos no son problemas individuales» sino «síntomas de un sistema violento», por lo que concluyeron que «la solución es la reestructuración de este sistema que nos ahoga».Asimismo, el manifiesto censuró «el auge del fascismo y la polarización social», denunció «los procesos de colonización, genocidio y destrucción del planeta» y abogó por «reapropiarnos del arte y la cultura como herramienta política», cuestionando el modelo productivo apoyado en «franquicias, grandes empresas y comercio basado en el turismo».En el apartado de estrategia política, los redactores proclamaron que «El miedo está cambiando de bando» y advirtieron de que continuarán «protestando e irrumpiendo en las sedes de cada banco o empresa que anteponga su beneficio a la vida de las personas». El colectivo defendió «la desobediencia civil como recurso», sostuvo que «la movilización ciudadana contra la violencia del estado es legítima» y respaldó el uso «de los espacios que sean necesarios como punto de encuentro y reunión», apoyando la labor de los «Centros Sociales Okupados Autogestionados». Tras tildar de «ilegítimo y criminal» el marco socioeconómico actual, el texto sentenció que «Tenemos claro que muertes como la de Maricarmen son asesinatos». Al ser preguntados sobre la autoría del texto, los portavoces indicaron que fue elaborado por «una facción muy representativa de la sociedad que nos hemos reunido», proclamando los asistentes a viva voz: «¡El pueblo!». 

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00:00Ha muerto en el hospital
00:08Abajo el retiro, te va a caer, te va a caer
00:12Arriba la vecina, te va a caer, te va a caer
00:17La plaza es aquí, es aquí, es ahora
00:25La lucha no se va a quedar aquí
00:27Se está expandiendo por los barrios y demás territorios de España
00:31El pueblo unido jamás será vencido

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